Caminamos: ¿hacia dónde?
Mateo Mateo
Sacerdote Católico
La técnica inexorablemente avanza y avanza a ritmo cada vez más acelerado. Enorgullece y estremece a la vez. Estamos en la época del vértigo. La nueva era, la era del dios de la higiene, de la salud, del bienestar, de la belleza, de la apariencia, del placer. La era de las palabras vacías. Peor, la realidad doblegada legalmente a ellas. Como síntesis: la era de la falsificación. La más funesta: la adulteración de los principios de orden natural, de ética y, mucho más, los de carácter moral.
Por esto tiene valor el título: ¿hacia dónde caminamos ?
Si no hay principios y verdades objetivas, si las palabras aborto, sodomía, adulterio, matrimonio, familia, inmoralidad, decencia, pudor, mujer, hombre, derechos, deberes, etcétera , son palabras de orden subjetivo y, sólo al Estado le corresponde, en cada época, determinarlas y definirlas ¿no perderíamos el tiempo discutiendo las enmiendas del borrador del Código Civil?
Estaríamos construyendo un Puerto Rico al margen de la ley objetiva de la ética natural y moral y no digamos cristiana. Es, al pie de la letra. como construir al margen de la ley de la gravedad. Legalmente perfecto y, sobre todo, moderno, a tono con la globalización. ¿El resultado ? El caos.
Si todo lo posible puede ser permitido, los cimientos de la vida humana se apoyarán en la arena movediza de los legalismos coyunturales. Entonces ya saben a dónde caminamos. El mundo tendrá un cuerpo de gigante y un alma de enano. Si está en manos de un gobierno que nos pueda determinar y así legislar, a cuántas uniones podemos llamar (velada o claramente) matrimonios o familias y cómo se puede procrear por encima y en contra de los métodos morales naturales, ya saben hacia dónde vamos.
Todo depende de algo tan sencillo y dramático como admitir o no admitir verdades objetivas permanentes o si, por el contrario, dejamos el campo abierto a la peor dictadura del subjetivismo.
Ejemplo de falsificación de la realidad: de Mario a María sin cirugía (sería igual con paso por el quirófano).
Ya ven, uno es lo que no es . Lo que se llama Juan es Juanita. Parece un chiste y es una tragedia. ¿Compasión? Cristo es la Verdad. Fue ajusticiada a petición popular. El peor asesinato: matar la verdad.
mmateo@coqui.net





