Universidades y Cavernas
Desde las cavernas* de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, nos llega el siguiente testimonio:
Te instruyen a hacer poses que te estiran vértebras que desconocías poseer. Crees que jamás podrás salir de la laberíntica posición. Eventualmente regresas a tu forma original. (Eso crees.)
Te piden que toques las manos, la cabeza, los brazos, la nariz, la cintura de un compañero de clase. Ah, y ven vestido de sudaderas a la clase.Te piden que te despojes. Que no permitas que inhibición alguna cohíba expresarte físicamente. Te dicen: “cada vez con más malicia.”
Te asignan meditar por 5 minutos y escribir todo pensamiento que transite por tu mente en un diario. También deberás redactar cómo te has sentido en cada sesión. Deberás entregar estas reflexiones íntimas a la maestra. ¡Oh, Les Pensées!
Tus compañeros obedecen como seres hechizados. Sientes que has entrado a una existencia alterna. Der Rattenfänger von Hameln Remix.
No, no es una clase de expresión corporal ni de yoga. Tampoco, al menos eso crees, es un nuevo culto radical. Es tu recién comenzada clase universitaria de “Dicción”. Añoras los viejos, apacibles pero rigurosos, días en lenguas extranjeras 101.
Tu diccionario dice que “dicción” es la “manera de pronunciar de una persona” o el “conjunto de características que definen la manera de hablar y escribir de una persona”.
Te haces mil preguntas. Mientras tanto, la flautista, Ph.D., continúa el encantamiento.
Sí, la clase de Dicción que ofrece el Departamento de Drama. Por pudor y recato, nos dice su autor, ha mantenido silencio sobre lo que ocurre en las demás clases de dicha concentración.
¿Que tu sueño es ser actriz? ¿Que tu hijo, nieto, sobrino, u otro familiar o amigo quiere estudiar teatro? Comparte con ellos la experiencia anterior. Recomiéndales que cambien de concentración (¡siempre se necesitan más empresarios, contables y profesionales de la salud!) o de universidad a la mayor brevedad. El Fellowship for the Performing Arts y el Abbey Players (Belmont Abbey College), por ejemplo, demuestran lo que el talento y los recursos teatrales pueden y deben lograr. Demuestran, además, que los ejercicios descritos no enriquecen, sino que deprecian las artes teatrales.
*Caverna: df. Cavidad ancha y profunda bajo la tierra. En la UPR, tal parece que la caverna es literal y metafórica: la literal — si pisas el Edificio Agustín Stall, donde se ofrecen las clases del Departamento de Música, el hongo te sumirá en la caverna; la metafórica— las clases de filosofía posmodernista, materialista, marxista y radicalmente escéptica te mantendrán en la caverna. Los que atraviesan el bachillerato aguado, laissez-faire, peligran. No son pocos los que sucumben ante la oscura caverna de la mediocridad intelectual y moral. ¿Cuántos saldrán airosos?




