17 Razones por las que la Izquierda Odia la Fe Católica

La agenda del movimiento radical incluye ideales y objetivos comunistas opuestos a las enseñanzas tradicionales de la Iglesia sobre Dios, la sociedad y la naturaleza humana.

La Iglesia Católica de la Misión de San Gabriel en el condado de Los Ángeles incendiada (Julio 2020). Foto por USA Today.

Artículo por John Horvat II (LifeSiteNews)Traducido por Luis Rivera Colón

La agenda del movimiento radical incluye ideales y objetivos comunistas opuestos a las enseñanzas tradicionales de la Iglesia sobre Dios, la sociedad y la naturaleza humana. A medida que el activismo y la violencia de la izquierda aumentan, los americanos deben entender que la agenda izquierdista representa no sólo un movimiento político sino una visión del mundo contraria a la de la fe católica. Dondequiera que la izquierda haya dominado, se despliega un odio radical hacia la fe y los que pertenecen a ella.

Sin embargo, hasta que la izquierda tenga el control, este odio anticatólico se mantiene controlado y oculto. La propaganda izquierdista se expresa en términos que buscan la simpatía y no dan la alarma. Este engaño la hace aún más peligrosa.

La hostilidad de la izquierda hacia la religión se manifiesta de muchas maneras, ya sea que los militantes de Antifa quemen Biblias o que la izquierda religiosa disfrace sus ideas marxistas en términos religiosos. Por ejemplo: en un intento de legitimar su llamado a la revolución violenta, los llamados teólogos de la liberación proponen una versión cristiana de la lucha de clases.

Hoy en día, el movimiento izquierdista se está radicalizando al proponer una agenda con nuevos ideales y objetivos comunistas opuestos a la enseñanza tradicional de la Iglesia sobre Dios, la sociedad y la naturaleza humana. La izquierda incorpora ahora el pensamiento postmoderno en su retorcido cuerpo de doctrina. El comunismo hoy en día va más allá del capitalismo soviético de estado de antaño y abarca la teoría de género y la política de identidad, tan contrarias a la enseñanza de la Iglesia sobre la
creación.

Esta visión izquierdista amenaza a los americanos y su amor por la libertad. Los fieles deben ser plenamente conscientes de la magnitud de este odio, para luchar eficazmente contra la agenda nefasta de la izquierda.

Hay muchas razones por las que la izquierda odia la fe católica. La siguiente lista de 17 razones sirve como introducción para entender el alcance de la lucha entre estas dos cosmovisiones opuestas:

  1. La izquierda odia la noción de un Dios trascendente y personal. Estos atributos son lo opuesto a su visión gnóstica e igualitaria. Ya que la izquierda odia toda superioridad, considera a un Dios todopoderoso y amoroso “opresivo”. En cambio, la izquierda se identifica con Satanás, el diablo, un ser inferior y creado, un ángel condenado, y la supuesta víctima de la justicia eterna del Creador y, por lo tanto, uno que es “oprimido”, “privado de derechos”, “discriminado” y “marginado a las periferias”.
  2. La izquierda odia la ley moral de la Iglesia, que se basa en la ley natural — un conjunto de normas sociales objetivas, válidas para todos los tiempos, lugares y pueblos. La izquierda enseña que la moralidad es relativa — “¡Si te sientes bien, hazlo!”, fue el grito de guerra hippie — y promueve su propio conjunto de normas evolutivas en todo lo que favorece su revolución.
  3. La izquierda odia el concepto de la Iglesia sobre la familia como unidad básica de la sociedad, fundada en el sacramento del matrimonio y en la transmisión de una generación a otra de la moral, la religión, la tradición y la propiedad. La izquierda ve a la familia como una institución opresiva que debe ser destruida, mutilada y difamada.
  4. La izquierda odia la institución del matrimonio definido como la unión de un hombre y una mujer con exclusión de todas las demás, abierta a los niños y responsable de su educación. La izquierda odia el matrimonio porque refuerza la moralidad. La izquierda favorece el “amor libre” y la desviación sexual.
  5. La izquierda odia la enseñanza de la Iglesia de que la propiedad privada es justa y necesaria para el buen orden de la sociedad. Ve la propiedad como una fuente de desigualdad y trata de socavarla y limitarla de todas las maneras posibles. El ideal de la izquierda es confiscar toda la propiedad privada, convirtiéndola en propiedad del Estado — o colectiva –, porque “la tierra es de todos”.
  6. La izquierda odia la naturaleza jerárquica de la Iglesia. Odia la división establecida por Cristo entre la Iglesia que enseña — el Papa, los obispos y los sacerdotes que enseñan, gobiernan y santifican a los fieles — y la Iglesia que aprende, la cual se deja enseñar, gobernar y santificar por el clero. En lugar de ver en esta división el camino al Cielo, la izquierda ve una clase de opresores que deben ser aplastados y otra de oprimidos que necesitan ser liberados. Así, a la izquierda le gusta promover la lucha de clases dentro de la Iglesia.
  7. La izquierda odia la caridad de la Iglesia, que busca armonizar la sociedad, uniendo a todos en el amor a Dios y al prójimo. La izquierda, sin embargo, quiere la lucha y conflicto de clases. Apoya el odio y la violencia como el medio natural para cambiar la sociedad.
  8. La izquierda odia la enseñanza católica sobre el pecado porque afirma la existencia de una ley superior y un Dios que merece ser obedecido. Además, odia la enseñanza de la Iglesia de que las personas son responsables de sus actos y que estos tienen consecuencias, que pueden ser la condenación y el castigo eternos. Así, la izquierda niega el libre albedrío y la responsabilidad individual. Atribuye toda la culpa del mal a las estructuras sociales que deben ser derrocadas.
  9. La izquierda odia el amor de la Iglesia por los pobres, que busca aliviar los sufrimientos de los desafortunados en lugar de incitarlos a rebelarse contra los que tienen más. La izquierda odia la gratitud que la Iglesia enseña que los pobres deben tener hacia aquellos que los ayudan. Ve esta gratitud como humillante y opresiva.
  10. La izquierda odia el concepto del alma inmortal que hace que cada ser humano esté dotado de una dignidad única dada por Dios. La izquierda dice que el alma es un mito, y trata a las personas como mera materia biológica para ser usada y abusada en sus procesos revolucionarios. Los regímenes de izquierda apoyan el aborto, por ejemplo.
  11. La izquierda odia la noción de la gracia, por la cual una persona participa en la vida divina increada de Dios y se vuelve capaz de actos sobrenaturales. La filosofía igualitaria de la izquierda odia la dependencia, especialmente la dependencia de Dios y la vida sobrenatural.
  12. La izquierda odia la liturgia, mediante la cual los individuos rinden culto oficial y alabanza a Dios a través de la Iglesia con todos sus ritos, ceremonias, oraciones y sacramentos. Odia este reconocimiento de la infinita superioridad de Dios, la cual considera como opresiva. Desea un Dios en igualdad de condiciones con la humanidad, y una Iglesia popular “democrática”, sin sacerdocio ni liturgia.
  13. La izquierda odia la proclamación de la verdad por parte de la Iglesia y su oficio de guardiana. Todo es relativo y evolutivo para la izquierda, y por lo tanto, la verdad objetiva e inmutable no existe.
  14. La izquierda odia la belleza. Dondequiera que la izquierda domine, se encuentra la fealdad consagrada en sus edificios, su arte y su cultura. Esto se debe a que los izquierdistas niegan los fundamentos metafísicos de la belleza y abrazan el materialismo desolado y utilitario.
  15. La izquierda odia la enseñanza de la Iglesia sobre la naturaleza, santificación e identidad humanas. Por lo tanto, hay un constante intento de reingeniería de la naturaleza humana, y de crear el “nuevo hombre socialista”. Los izquierdistas tratan de deconstruir la identidad, el género y el ser. La izquierda abraza fantasías desconectadas de la realidad.
  16. La izquierda odia la noción de orden cristiano guiado e inspirado por las enseñanzas de la Iglesia y la ley superior de Dios. Tal orden infunde terror en el alma izquierdista, que se rebela contra cualquier intento de ordenar la sociedad según principios y reglas adecuados a la naturaleza humana. La izquierda odia la disciplina y el esfuerzo, incluso cuando conducen a la felicidad. Su sociedad es liberal, anárquica y desordenada, orientada por una visión del universo que ve todo como el caos de la materia en constante movimiento. Tal perspectiva lleva a la desesperación.
  17. La izquierda odia la realidad tal como la abraza la Iglesia y su filosofía tomista. Las escuelas más radicales de la izquierda ven la realidad como una estructura opresiva o una construcción social. La izquierda se suscribe a las filosofías idealistas, a las drogas y a la “deconstrucción” como medios para negar la realidad y abrazar el utopismo y el nihilismo.

La lista anterior no está completa. Dado que la cosmovisión izquierdista abarca todos los campos de acción humana en los que la Iglesia tiene influencia, se podrían identificar muchos más odios. De la misma manera, no todos los izquierdistas abrazan por igual los odios enumerados anteriormente. La deriva hacia la izquierda es un proceso que se adapta a las características individuales. Sin embargo, todos los izquierdistas tienden en la dirección de estos odios hacia la fe católica.

La izquierda radical ahora tan activa en América llevará estos odios a un extremo. Buscan hacer de estos odios las normas por las cuales su “mundo feliz” funcionará. Su uso de la violencia, las revueltas y el vandalismo dan un vistazo a este mundo. El despliegue simbólico de guillotinas en las protestas y durante las marchas de terror en las zonas residenciales apunta a odios anticristianos y antioccidentales nunca antes vistos en América.

La izquierda no es un movimiento político o un partido político. Es una visión filosófico-religiosa del mundo que se expresa social, económica, política, científica, artística, educativa y culturalmente. Por lo tanto, para ser plenamente eficaz, la oposición a la izquierda y sus programas deben basarse en la sólida comprensión de que su visión del mundo es diametralmente opuesta a la de la Fe Católica.

Este artículo se publicó originalmente en LifeSiteNews bajo el título “17 reasons why the Left hates the Catholic faith” Se reimprime bajo licencia Creative Commons. Traducido por Luis Rivera Colón.

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