Vacunas

Reconocido Cardiólogo dice que las vacunas COVID tienen “daños sin precedentes” y deben suspenderse

Cardiólogo pide la suspensión de las inyecciones de COVID-19 debido al “considerable daño” que han causado, calificando la situación de “escándalo mundial”.

Artículo por Calvin Freiburger (LifeSiteNews). Traducido por Luis Rivera Colón.

El Dr. Aseem Malhotra, residente en el Reino Unido, habló esta semana con Laura Ingraham, del Fox News Channel, acerca de su reciente declaración de que “tras haber sido doblemente pinchado, siendo uno de los primeros en tomar la vacuna de Pfizer, he llegado, después de varios meses de evaluación crítica de los datos […] a la conclusión, a regañadientes, de que esta vacuna no es completamente segura y tiene daños sin precedentes, lo que me lleva a concluir que es necesario suspenderla hasta que se publiquen todos los datos sin procesar”.

Dr. Malhotra, que fue suspendido de Facebook por el mensaje anterior, dijo que empezó a estudiar más de cerca el tema cuando su padre, de 70 años pero “muy activo y en forma”, murió de un ataque cardíaco inexplicable y se le descubrió que tenía “estrechamientos muy severos de las arterias coronarias”. En los meses siguientes, aparecieron datos indicando que las vacunas de ARNm desarrolladas por Pfizer y Moderna “probablemente aceleran la enfermedad de las arterias coronarias”.

Luego, Dr. Malhotra llevó a cabo su propia revisión de los datos, al igual que conversaciones con expertos, y concluyó que “por desgracia, esta vacuna en particular tiene daños que no tienen precedentes, la eficacia es realmente muy, muy pobre […] lo que las conclusiones son muy claras, abrumadoras, evidencias inequívocas de que la vacuna, estas vacunas deben ser suspendidas, en espera de una investigación”.

“Cuando miré estos datos, lo que encontramos en el riesgo absoluto de daño… es por lo menos uno de cada 800… estamos hablando de eventos adversos graves, por lo que estos incluyen la miocarditis… cualquier cosa que cause discapacidad, hospitalización, esto incluye los ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, por ejemplo” continuó Dr. Malhotra. “Y esos datos, curiosamente, provienen del propio ensayo de Pfizer y del propio ensayo de Moderna. Esto se publicó en la revista Vaccine hace unas semanas. Científicos eminentes pudieron reanalizar algunos de los datos del ensayo original, y lo que concluyeron… es que en el ensayo uno tenía más probabilidades de sufrir un evento adverso grave por la vacuna que de ser hospitalizado por COVID“.

“Lo que eso sugiere es que los mismos datos, que condujeron a la aprobación regulatoria de las vacunas, sugirieron en el momento del lanzamiento que era probable que la vacuna causara más daño que bien en la mayoría de las personas”, declaró. “Y eso es una pistola humeante. Esa es evidencia más que suficiente para que hagamos una pausa y detengamos el lanzamiento de la vacuna”.

“Me resulta muy difícil creer que los altos ejecutivos de Pfizer y los científicos de Pfizer no lo supieran cuando se estaba implementando, porque tenían acceso a los datos brutos, que ahora sabemos que muestran un daño significativo”, dijo Dr. Malhotra, calificándolo como “quizás el mayor error de la ciencia médica […] que presenciaremos en nuestra época“.

Muchos albergan reservas morales sobre el uso de células de bebés abortados en el desarrollo de las vacunas COVID, así como graves preocupaciones sobre la necesidad y la seguridad de las inyecciones dada la superioridad de la inmunidad natural, el bajo riesgo de COVID para la mayoría de los individuos por lo demás sanos, la incapacidad de las vacunas para prevenir la infección, su desarrollo acelerado bajo la iniciativa de la Operación Warp Speed… que les da sólo una fracción del tiempo de evaluación y desarrollo que las vacunas normalmente toman, la falta de transparencia de sus fabricantes, y la creciente evidencia de efectos adversos graves.

El pasado mes de marzo se descubrió que entre el 1 de enero y el 25 de febrero de este año se notificaron 11,289 casos de pericarditis/miocarditis tras la vacunación con COVID al Sistema de Notificación de Efectos Adversos de las Vacunas (VAERS) del gobierno federal de EE.UU., lo que suponía ya el 47% de las 24,177 notificaciones de la misma presentadas en todo el año 2021. Un estudio realizado en abril en Israel indica que la infección por COVID por sí sola no puede explicar estos casos.

Los defensores de la vacuna del COVID afirman que el VAERS ofrece una visión exagerada de los riesgos potenciales de la vacuna, pero los investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. han reconocido una “alta tasa de verificación de los informes de miocarditis al VAERS después de la vacunación con COVID-19 basada en ARNm”, lo que lleva a la conclusión de que “es más probable que haya una subnotificación” que una sobrenotificación.

Además, VAERS no es la única fuente de datos que indica motivos de preocupación. Los datos de la Base de Datos de Epidemiología Médica de la Defensa (DMED) del Pentágono han sido igualmente alarmantes, mostrando que en 2021 se produjeron picos drásticos en una variedad de diagnósticos de problemas médicos graves con respecto a la media de los cinco años anteriores, incluyendo hipertensión (2,181%) trastornos neurológicos (1,048%), esclerosis múltiple (680%), síndrome de Guillain-Barré (551%), cáncer de mama (487%), infertilidad femenina (472%), embolia pulmonar (468%), migrañas (452%), disfunción ovárica (437%), cáncer testicular (369%) y taquicardia (302%).

El mes pasado, la Sociedad Japonesa de Vacunología publicó un estudio revisado por expertos y realizado por investigadores de Stanford, UCLA y la Universidad de Maryland, en el que se descubrió que el “ensayo de Pfizer presentaba un 36% más de riesgo de acontecimientos adversos graves en el grupo de la vacuna”, mientras que el “ensayo de Moderna presentaba un 6% más de riesgo de acontecimientos adversos graves en el grupo de la vacuna”, para un “16% más de riesgo combinado de acontecimientos adversos graves en los receptores de la vacuna de ARNm”.

Inicialmente, Pfizer trató de evitar que los datos internos de las vacunas se hicieran públicos hasta el 2076, pero la información se vio obligada a publicarse a principios de este año. Las revelaciones de las divulgaciones incluyen informes de 158,893 eventos adversos graves después de la vacunación en docenas de países de todo el mundo desde el 1 de diciembre de 2020 hasta el 28 de febrero de 2022, y datos que muestran que de 270 “embarazos únicos” que fueron expuestos a la vacuna de la compañía, “no se proporcionó ningún resultado para 238 embarazos”, y que de los 32 embarazos restantes con resultados conocidos, 28 resultaron en la muerte del bebé no nacido.

Este artículo se publicó originalmente en LifeSiteNews bajo el título “Renowned cardiologist says mRNA COVID shots have ‘unprecedented harms’ and must be suspended“ Se reimprime bajo licencia Creative Commons. Traducido por Luis Rivera Colón.

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