Piden al Rep. Morales Honrar Exención Religiosa y por Conciencia a la Hora de Vacunar

El pasado 14 de junio, la organización Mujeres por Puerto Rico envió una carta abierta al Rep. Juan O. Morales como reacción al P. C. 1303 (haría la vacunación obligatoria sin el consentimiento de los padres en caso de epidemia) y al P. C 1576 (permitiría exención a vacunar por “un dictamen de conciencia.”) A continuación reproducimos el texto completo de la carta.
Honorable Representante Juan O. Morales, Presidente
Comisión De Salud
CAMARA DE REPRESENTANTES DE PUERTO RICO
Señor Representante Morales:
El consentimiento voluntario del sujeto humano es absolutamente esencial. Esto significa que la persona involucrada debe tener capacidad legal para dar su consentimiento; debe estar tan situado como para poder ejercer la libre elección, sin la intervención de ningún elemento de fuerza, fraude, engaño, coacción, sobre alcance, u otra forma ulterior de restricción o coerción; y debe tener suficiente conocimiento y comprensión de los elementos de la materia involucrada que le permitan hacer un entendimiento y una decisión iluminada. -Código de Nuremberg de 1947, Museo del Holocausto de Estados Unidos
Reciba un respetuoso saludo. Es con razones nobles y sencillas, pero profundamente enraizadas en la sensibilidad digna de nuestra democracia en natural derecho humano, que le solicitamos su profunda reflexión a usted y a la Asamblea Legislativa electa por el pueblo.
Los controvertibles proyectos de ley P. de la C. 1303 y P. de la C. 1576, son medidas con amplio potencial para mejorar, ser más humanas, balanceadas y justas. En ningún momento hemos osado en solicitar a los honrosos cuerpos legislativos que se elimine la vacunación o que el estado no tenga derecho a vacunar. Nuestras ponencias son claras y están en récord.
Lo que estamos pidiendo es un acercamiento más integral, y que en cuanto a los padres: Se nos dé trato digno y se nos dé la información completa sobre todos los beneficios y todos los posibles efectos secundarios incluyendo los adversos. Que se nos dé tiempo para pensar mejor y tomar una decisión en paz; honrar las exenciones legítimas por dictamen de conciencia y sobre todo las genuinas y sinceras creencias basadas en nuestro derecho constitucional, ocho veces afirmado por el Tribunal Supremo de Estados Unidos en cuanto al libre ejercicio religioso.
En Puerto Rico, a pesar de que no hay buenas estadísticas para casi nada, sabemos que hay pacientes que han sufrido efectos adversos que se pudieron haber evitado con una mejor y completa orientación. Más del 90% de esos casos que nos han contado sus historias, atestiguan lo mismo una y otra vez: “No me dijeron.” Esos seres humanos no pueden continuar seguir siendo invisibles a nuestros ojos. La misma ley federal National Childhood Vaccine Injury Act, en su artículo 22, reconoce la realidad de posibles casos adversos. Nosotros lo único que pedimos es que esa situación sea mitigada en nuestra ley, como ha sido legítimo el regularlo en otros estados, mediante mejor evaluación médica previa y post-vacunación acompañada de una completa, transparente y realmente accesible información para que el consentimiento sea verdaderamente informado.
Estamos en el siglo 21 y es una tragedia, que en nuestro sistema democrático se nos niegue el derecho a saber, cuando se trata de vacunación, siendo que en todos los demás medicamentos y tratamientos se nos da toda la información sin ningún temor.
Las exenciones por razones religiosas en Puerto Rico, según los estimados del CDC, están por debajo del medio por ciento. Hay que hacer un balance justo. Los seres humanos no solo somos carne, huesos y sangre. Esos seres humanos no merecen ser perseguidos ni que se les trate hostilmente y con discursos tan peligrosos de parte de médicos, tales como: “Por mí, no hubiera la exención religiosa. Yo estaría encantado en que la quitaran”… “El PC1576 que legaliza la negligencia y el maltrato de menores.”
Nos gustaría saber qué usted piensa de ese fuerte discurso. Sabemos claramente que usted ya ha compartido que cree en la vacunación y nada lo hará cambiar sobre su posición. Eso no es de lo que se trata la medida 1576. Queremos saber si usted está de acuerdo en seguir limitando las legítimas opciones para las familias con genuinas y sinceras creencias. Queremos saber si usted, se puede por un minuto poner en los zapatos, de los que como usted, piensan distinto por sus convicciones.
Reiteramos que, nuestra base es diversa en el tema de la vacunación. NO estamos pidiendo eliminación de la vacunación. Pedimos un balance, humanidad, ajustes legítimos y necesarios a las propuestas de ley. Que el estado mida muy bien hasta donde va a llegar con los derechos naturales y humanos de las familias. Que el estado mida muy bien hasta donde va a seguir cargando desmedidamente y quitando derechos a ciudadanos responsables que producen familias, con sangre, sudor y lágrimas.
Fue tan doloroso para las mujeres decentes, genuinas y sacrificadas que estuvimos en las vistas públicas el pasado martes, el ver que usted se retirara de la sala al momento de nosotras expresarnos. Usted no sabe, cuánto se desgarró nuestro corazón. A veces eso duele más, a que nos digan lo que se piensa de frente. Si algo nos marca a las mujeres, es que nos ignoren. Queremos saber ¿Por qué?
Un balance más justo. Eso es todo lo que pedimos.
Le deseamos lo mejor a usted, a su equipo y a todos sus seres amados.
Bendiciones.
Mujeres por Puerto Rico
14 de junio de 2018



