Pro Vida

La Disminución del Aborto

Padre Frank Pavone, director nacional de Priests for Life (Sacerdotes por la Vida).

En enero, el CDC informó que el número de abortos continúa disminuyendo en los Estados Unidos. De hecho, está más bajo de lo que ha estado en décadas. Según el US News & World Report, “el último informe anual de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, que incorporan datos de 47 estados, expresa que la tasa de aborto para el 2013 fue de 12.5 abortos por cada 1,000 mujeres de 15 a 44 años. Eso es 5 por ciento menos que en 2012, y es la mitad de la tasa de 25 registrados en 1980.”

Tal vez tenga algo que ver con el aumento de alternativas para el aborto y los esfuerzos cada vez más efectivos del movimiento provida para que se conozcan esas alternativas. Las campañas en favor de la vida son conscientes de la importancia de abordar el estado mental interno de la mujer embarazada, y están teniendo un efecto profundo. Mientras tanto, los centros de crisis de embarazo están tomando la sabia medida de actualizarse como instalaciones médicas, atrayendo así más mujeres propensas a elegir el aborto. Por supuesto, no podemos ignorar el impacto de las vigilias pacíficas de oración provida afuera de las instalaciones en las que se practican abortos.

La caída en el número de abortos no es una novedad, pero es una gran noticia. Sin embargo, tanto dentro como fuera del movimiento provida, las explicaciones para esta disminución variarán, junto con todos los argumentos correspondientes. No se puede trabajar en el movimiento contra el aborto, por el tiempo que lo he hecho, sin ya haberlo escuchado todo.

La correlación más irónica que he escuchado es una que alega que el aborto disminuye durante las administraciones de los demócratas, y se eleva durante las presidencias republicanas. Si suena ilógico dar crédito a un partido cuya plataforma es abiertamente favorable al aborto y al financiamiento del aborto, es porque lo es. Sin embargo, nuestro Asociado de Correspondencia Pública en Sacerdotes por la Vida escuchó esto varias veces durante la reciente temporada de elecciones. La gente estaba tratando de aliviar sus conciencias tratando de justificar el voto por Hillary Clinton, a pesar de su agresivo empuje de expansión del aborto y de la financiación de su campaña por parte de Planned Parenthood.

Además de esta relación causa-efecto falaz, otros han dicho que el número más bajo se debe al aumento en las restricciones, y la disminución en el acceso a los servicios de aborto. Hay verdad en estas afirmaciones. Desde hace algún tiempo, esto ha sido una mayor preocupación entre los defensores del aborto que la legalidad de éste.

Simplemente, lean sus boletines. Sin acceso, argumentan, ¿de qué sirve Roe vs. Wade? Hay varias razones para una disminución del acceso. Por un lado, menos médicos quieren ofrecer abortos, y los que lo hacen (menos de mil en la actualidad) están envejeciendo, tienen más canas y están más cansados, algunos de ellos viajando a varios estados en el transcurso de una semana para realizar el procedimiento. Por cierto, ésta es una de las razones para el impulso frenético a los abortos químicos.

Sin embargo, la razón de que haya menos abortos va más allá. Cabe señalar que la propia autora del informe del CDC hace veinte años, Lisa Koonin, mencionó un cambio en las actitudes hacia el aborto como una de las razones para la disminución. Esto es aún más cierto hoy en día. Estamos entrando a casi 50 años del aborto legalizado. Las secuelas ahora abarcan varias generaciones.

No me sorprende el cambio de actitud. Lo veo todo el tiempo. En Sacerdotes por la Vida, hemos aprendido por experiencia que mientras más los sacerdotes predican contra el aborto, más vidas se salvan. Tenemos una gran cantidad de testimonios para demostrarlo, y brindamos a los sacerdotes muchas sugerencias sobre cómo hacer esos sermones.

No importa la razón, si menos bebés están siendo destruidos por el desastre más grande en la historia de nuestra nación (el aborto legal), ello es motivo de regocijo.

Al mismo tiempo, no quiero dejar de recordarles que esta tragedia todavía reclama unas 3,300 vidas al día, probablemente muchas más. En lo que respecta los números del CDC, siempre son más bajos que los reales. Digo esto porque el CDC simplemente recibe estadísticas de aborto de las agencias que se los reportan, en lugar de buscarlos activamente. En estos informes faltan, al menos, tres estados. Esa es la razón por la cual los números del CDC son más bajos que los de otras fuentes como los del Instituto Guttmacher.

Para hacer que el aborto sea ilegal e impensable de nuevo, lo cual creo que sucederá en algún momento durante mi vida, tenemos que seguir bajando los números. Está sucediendo. Soy aún más optimista con las acciones de nuestro nuevo presidente, y seguiremos en esa dirección. ¡Sigamos haciendo todo aquello que lo logre, y regocijémonos al hacerlo!

–Padre Frank Pavone
Director Nacional de la organización Priests for Life (Sacerdotes por la Vida)

(Traducción al español del artículo “What explains the decline in abortion?” del Padre Frank Pavone, publicado originalmente el 19 de julio de 2017 en el Washington Examiner).

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