La Supervivencia del Cristianismo Depende de Defender la Vida

Declaración de Fieles a la Verdad en la Marcha por la Vida 2017
En primer lugar, agradezco a todos los presentes el haber dedicado su día feriado a apoyar esta causa tan importante: la defensa de la vida.
Acepto este premio a nombre de los escritores, investigadores y editores de Fieles a la Verdad, todos voluntarios. A nombre de Fieles a la Verdad, un agradecimiento especial a Carlos Sánchez por su compromiso y perseverancia al mantener esta Marcha durante 36 años –a pesar de la activa oposición de la política izquierdista y del grave déficit de apoyo por parte de los líderes de algunas de las principales denominaciones cristianas. También quiero agradecer a las personas y organizaciones que han brindado valiosa investigación y análisis, en particular a Mujeres por PR.
Permítanme hacer algunas observaciones generales sobre la situación de la causa provida en Puerto Rico.
Uno no puede dejar de preguntarse cómo en Perú pueden congregarse 750,000 personas en su Marcha por la Vida, mientras que en Puerto Rico menos de cien. Con el apoyo serio y unido de las Iglesias, podrían reunirse 200,000 personas. Es un escándalo que esto no haya sucedido.
El Cristianismo no puede sobrevivir en un país en el que se ignora la protección de la vida humana desde el momento de la concepción hasta la muerte natural. Como el Papa Juan Pablo II señaló,
“Una nación que mata a sus propios hijos es una nación sin esperanza.”
Actualmente en Puerto Rico, la esperanza escasea. Si la emigración se detuviera hoy en Puerto Rico, la tasa de aborto de 0.34 por mujer garantizaría un descenso exponencial de la población y, por consiguiente, el estancamiento económico y la disolución de la cultura.
Como muchos de ustedes saben, el sitio web de Fieles a la Verdad publica una Guía Electoral, con detalles sobre los candidatos políticos y las posiciones de los partidos sobre la vida y la familia. Sin embargo, es mucho más que una guía provida para los votantes. Además del aborto y la eutanasia, los siguientes son algunos asuntos provida que se discuten en detalle:
- Contracepción. La anticoncepción puede matar directamente al impedir la implantación del óvulo fecundado, e indirectamente al fomentar la promiscuidad que resulta en abortos. Recordemos que, hasta el 1935, ninguna denominación Cristiana permitía la anticoncepción. Separar la naturaleza procreadora de la sexualidad de la unitiva ha llevado a la objetivación de las personas, la adicción al vicio y al deterioro de la familia y la sociedad. Las investigaciones demuestran que la distribución de preservativos (condones) ha llevado, en todas partes, a un aumento –no a una disminución– de las tasas de VIH.
- Divorcio. El divorcio mata al reducir, por 5 años en promedio, el lapso de vida de los niños afectados. Según el gran escritor británico G. K. Chesterton, el matrimonio trivial desemboca en el divorcio trivial. A pesar de esto, los legisladores de todos los partidos en Puerto Rico han votado a favor del divorcio fácil y por permitir que hasta los notarios casen, lo cual sigue trivializando la institución del matrimonio.
- Reproducción artificial. La reproducción artificial mata. La fertilización in vitro (FIV) requiere la congelación y destrucción de embriones humanos no utilizados, por lo que es abortiva. La práctica de la gestación subrogada, en realidad la orfandad forzosa de los niños, ha resultado en graves daños físicos y sicológicos para los involucrados. En muchos países, este proceso conlleva la trata humana y la esclavitud. A menudo a las madres sustitutas se les obliga a abortar.
Es lamentable que en las iglesias rara vez se escuchen sermones sobre tales asuntos relacionados con la vida y la muerte.
Los pastores, los sacerdotes y los educadores religiosos tienen la grave obligación moral de instruir a sus rebaños. Deben perder el temor de hablar sobre estos asuntos–porque pronto vendrá el día en que ya no se les permitirá hablar acerca de ellos. De hecho, un día, se les exigirá una explicación.
Tampoco los padres deben dejar la educación de sus niños sobre estos temas a sus celulares o a organizaciones perniciosas como Profamilias que visitan las escuelas y los salones de kínder de Puerto Rico, con adoctrinamiento corruptor en ideologías radicales como la teoría de género. La información que les distribuyen es a menudo de una naturaleza extremadamente gráfica. Están bajo asedio los derechos de los padres sobre la educación de nuestros hijos. Los políticos tienen la obligación de permanecer atentos y evitar esa intromisión.
La Marcha por la Vida es importante para llamar la atención sobre todos estos asuntos. Seguiremos trabajando para que se proteja la vida humana desde la concepción hasta el momento de la muerte natural.
Que Dios nos ayude en esta labor.
Muchas gracias.
Traducción por Fieles a la Verdad del texto original en inglés, “Christianity’s Survival Depends on the Defense of Life.”




