Arzobispado de San Juan reafirma posición

REAFIRMACIÓN DE LA POSICIÓN DE LA IGLESIA CATÓLICA CON RELACIÓN AL ABORTO
Como en estos últimos meses se ha venido discutiendo tanto el tema del aborto, deseamos una vez más reafirmar e insistir en la posición de la Iglesia Católica al respecto:
Debe quedar claro que la Iglesia Católica ha repudiado, repudia y repudiará
el ABOMINABLE CRIMEN del aborto. La Iglesia no ha aceptado ni ha “transado” con la llamada “dramática restricción” al aborto. Nuestra posición es clara y sin ambages: EL ABORTO ES UN CRIMEN, EL ABORTO ES EL ASESINATO DE LAS CRIATURAS MÁS INDEFENSAS: LOS NIÑOS POR NACER. No podemos tolerar cómo se violenta la seguridad del vientre materno para privar cobardemente del derecho a la vida a un ser humano, en desarrollo desde el mismo instante de la concepción, como ha sido demostrado hasta la saciedad gracias a los avances científicos y tecnológicos que el Todopoderoso ha permitido que el hombre alcance.
EN NINGÚN MOMENTO Y BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA LA IGLESIA CATÓLICA ACEPTA EL ABORTO.
El canon 1398 del Código de Derecho Canónico determina que “quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión latae sententiae” (automática). Siguiendo el magisterio unánime de la Iglesia Católica, se penaliza el delito del aborto. El aborto aquí contemplado es el denominado aborto provocado, diferenciándolo del aborto espontáneo; es decir, la interrupción del embarazo cuando el feto todavía no puede subsistir fuera del seno materno, y este hecho se debe a la libre intervención del hombre. Por aborto debe entenderse, penalmente, la expulsión de un feto inmaduro y también su muerte procurada de cualquier modo y en cualquier tiempo desde el momento de la concepción. La penalidad establecida es excomunión “latae sententiae” (automática), ya que de lo contrario —como muchos casos de aborto son ocultos— la pena quedaría desprovista de toda eficacia. Las personas que han cometido este delito, y todos los que han cooperado positivamente en ello, quedan automáticamente excomulgados.
La Iglesia Católica debe quedar excluida del grupo de entidades cívicas y religiosas que ha estado de acuerdo con esta resolución de la Comisión Especial Sobre Criminalidad para “restringir” el aborto a las primeras 12 semanas de embarazo. Un verdadero cristiano no puede estar con dos amos a la vez, porque amará a uno y aborrecerá al otro; se está con Cristo o se está contra Él. Quien no junta con Cristo, desparrama. Por otro lado, si nuestros líderes políticos optan por lavarse las manos y no responsabilizarse por la sangre de los inocentes —como lo hizo Poncio Pilatos— allá ellos con sus conciencias.
REAFIRMAMOS NUESTRO COMPROMISO DE SEGUIR LUCHANDO PORQUE SE RESPETE EL DERECHO A LA VIDA DE LOS MÁS INOCENTES, Y NO DESCANSAREMOS HASTA VER DEROGADA TODA LEY QUE PERMITA EL ABORTO.
Fuente:El Nuevo Dia 1992




