Carta del Obispo de Arecibo al Senado de Puerto Rico

Texto completo de la carta del Obispo de Arecibo, Monseñor Daniel Fernández Torres, a los miembros del Senado de Puerto Rico, sobre algunos nombramientos.

Prot. N. 2017-041
18 de enero de 2017
Estimados senadores:
Un saludo cordial.
A raíz de la consideración de los nombramientos para dirigir la Procuradora de las Mujeres y el Concilio de Mujeres en Fortaleza, debo levantar mi voz ante la “colonización ideológica”[1] de la ideología de género, que se enmascara bajo la causa loable de la promoción y protección de la mujer, para introducir ideas que rechazan la ciencia y la razón.
1. La ideología de género contradice la ciencia. Explica el Juez Asociado del Tribunal Supremo de Puerto Rico, Edgardo Rivera García, en su Opinión En Conformidad en el Caso A.A.R. Ex Parte (CC-2008-1010) que “varios autores han señalado que esta ideología es ‘anti-intelectual’ por su rechazo a la ciencia y a otros campos relacionados con la naturaleza humana, tales como la genética, las neurociencias o la psicología, las cuales ―contradicen el carácter meramente social de las diferencias entre hombres y mujeres. Vale recalcar que la mayoría de las académicas y académicos se identifican con un feminismo equitativo, que afirma que “la igualdad no significa afirmar empíricamente que todos los humanos son intercambiables; es el principio de que los individuos no se han de juzgar ni limitar por las propiedades medias de sus grupos”.26 Sin embargo, ―[l]as críticas o la desviación con respeto al enfoque de género a menudo son consideradas políticamente incorrectas, por lo que muchos evitan adentrarse en un terreno movedizo.27 Mi conciencia, en cambio, no me permite evadir la responsabilidad de plasmar mi juicio crítico como miembro de esta Curia”.
2. La ideología de género discrimina contra la mujer. En lugar de defender a la mujer, la ideología de género cuestiona la naturaleza misma del ser mujer, negando la existencia misma de la mujer, pues todo lo que caracteriza a la mujer se reduce a “construcciones sociales” estereotipadas. Incluso, la palabra “mujer” va desapareciendo bajo el concepto del “género”: ya no se habla de violencia contra la “mujer”, sino violencia de “género”. Así, las mujeres que no están de acuerdo con la agenda de “de-construcción” de la familia son discriminadas por su oposición a esta agenda, que nada tiene que ver con la mujer.
3. La ideología de género daña a los niños – El Colegio Americano de Pediatras, en su declaración “Gender Ideology Harms Children”, actualizada el 17 de agosto de 2016, urgió a los legisladores a rechazar toda política que “condicione a los niños a aceptar como normal una vida de químicos e imitación quirúrgica del sexo opuesto. Los hechos—no la ideología—determinan la realidad”[2].
Conclusión
Las declaraciones y posturas públicas asumidas por las personas designadas para la Procuradora de la Mujer y el Concilio de Mujeres en Fortaleza deben ser evaluadas, de modo que no se confirme a estas posiciones persona alguna que perpetúe la ideología de la “perspectiva de género”, que tanto daño está haciendo a la sociedad.
En esa línea y ante los nombramientos que tienen bajo su consideración, les exhorto a luchar por una verdadera promoción de la mujer y sus derechos, defendiendo la igual dignidad de la mujer y rechazando toda colonización ideológica que niegue su naturaleza misma, fundamento último de su dignidad como hija de Dios.
Asegurándoles que cuentan con mis oraciones quedo.
En Cristo,
+ Daniel Fernández Torres
Obispo de Arecibo
Referencias
- Discurso del Papa Francisco a los Obispos de la Conferencia Episcopal de Puerto Rico en Visita “Ad Limina”, 8 de junio de 2015: “La complementariedad del hombre y la mujer, vértice de la creación divina, está siendo cuestionada por la llamada ideología de género, en nombre de una sociedad más libre y más justa. Las diferencias entre hombre y mujer no son para la contraposición o subordinación, sino para la comunión y la generación, siempre a «imagen y semejanza» de Dios. Sin la mutua entrega, ninguno de los dos puede siquiera comprenderse en profundidad (cf. Audiencia general, 15 abril 2015). El sacramento del matrimonio es signo del amor de Dios por la humanidad y de la entrega de Cristo por su Esposa, la Iglesia. Cuiden este tesoro, uno de los «más importantes de los pueblos latinoamericanos y caribeños» (Aparecida, 433).
- “ The American College of Pediatricians urges educators and legislators to reject all policies that condition children to accept as normal a life of chemical and surgical impersonation of the opposite sex. Facts – not ideology – determine reality” (https://www.acpeds.org/the-college-speaks/position-statements/gender-ideology-harms-children).



