Una Madre Boricua Frente a la Dictadura de Género

Informe Especial – Mujeres por Puerto Rico
Este es un testimonio real. Damos fe de la acción de una madre con un hijito de cuarto grado en una escuela elemental del norte de la isla. Protegemos su identidad para proteger la confidencialidad del menor y su familia. Una madre que no descansa en un posible cambio político y hace ahora lo que hay que hacer… ¡no más a la dictadura de género que viole la inteligencia de mujeres y niños!
“Me reuní con la directora de la escuela. Se suponía que fuera solo con ella, pero la directora invitó a la trabajadora social, a la orientadora y a la maestra de mi hijo. Yo le había dicho a la directora que teníamos que hablar del acomodo razonable cuando dieran lo de la ‘equidad’, y me dijo que sí. En otra ocasión, yo había hablado con la maestra y le había dicho que no estaba de acuerdo con lo de la equidad de ‘género’ y le solicité el acomodo. la directora me dijo que el acomodo no era posible: ella que no, y yo que sí. Me dijo que yo hiciera lo que tenía que hacer, pero el acomodo no iba. Yo le dije: El acomodo va porque la ley 246, la constitución, la libertad de religión, etc. … Estas leyes dicen que tú tienes que respetar mis derechos sobre mi hijo.”
Cuando siguió con el no, yo le dije que si ella sabía que ella era demandable por negarse y no respetar mis derechos. Que el departamento de educación no la iba a proteger…. Y ahí, todo cambio … Me dijo que le dijera lo que yo no quería que le dieran a mi hijo y no se lo iba a dar. La maestra insiste que le quite las cartas de objeción de la libreta y yo le dije que NO, que eso a ella no le molestaba en la libreta, que era mi derecho y se van a quedar allí. La maestra me dijo que ella se sentía nerviosa, que no podía dar clase tranquila. Yo le pregunté: ¿En algún momento yo la he insultado, agredido, le he levantado la voz? Ella dijo que no, pero que la situación la tenía nerviosa. Se atrevió a decirme que yo me tenía que preocupar por las notas de mi hijo y no por lo de la “equidad.” Yo le dije: Mi hijo tiene 4 puntos, yo me preocupo por su educación. ¿Usted sabe que eso de “la equidad de género” es un abuso infantil? Le leí lo que dice el consejo americano de pediatría y de los 500 estudios científicos sobre el ‘género’ y todos mis apuntes.
Al final, la directora me dijo que no me preocupara… que no le van a hablar del homosexualismo, sexo, libros obscenos, etc. a la clase de mi hijo. Como no podían sacar al niño de la clase, pues optaron por no darle lo de la “equidad de género.”
Les dejé a las cuatro calladitas, porque cada vez que me decían una mentira yo le tiraba con una evidencia , aun cuando la directora fue sarcástica. Yo pude, gracias a Dios, contestarle todo con evidencias. Siempre mantuve mi calma, respeto hacia ellas y se lo recalque varias veces.
Si yo no me hubiese informado como lo he hecho, entonces en la reunión me hubiesen hecho llorar y ni hablar me hubiesen dejado, porque me trataban de cortar y yo no me dejaba… y no hubiese conseguido que se comprometieran a no darle lo que no quiero que le den a mi hijo. Trataron de intimidarme. comprobado, hay que educarse. si no, nos comen vivos.
El personal de educación sabe muy bien lo que es la “equidad de género”… allí lo pude comprobar. Viran todo para hacerle creer a uno, que uno no sabe de lo que habla. Pero, como estoy al tanto de todo, cuando yo les contestaba, se tenían que quedar calladas. La directora se revolcaba en la silla y la orientadora me dio la razón. La reunión duro 2 horas, y yo la terminé porque ya había cogido una hora del trabajo.”
Por la experiencia acumulada en los últimos 12 años, en Mujeres por Puerto Rico sabemos: Que no podemos descansar en las acciones de un posible cambio político. Desde Sila Calderón, Acevedo Vilá, Luis Fortuño y García Padilla, hemos visto que del bombardeo de acciones y programas con sesgo ideológico en políticas sexuales dentro del DEPR, siempre quedan bombas sin detonar que a su tiempo sacan sin que nos demos cuenta.
En ese departamento hay un gobierno permanente y multicolor, en contra del mejor bienestar del menor, sus derechos y sus familias. ¿Quiere decir esto, que no valga la pena ejercer el voto?… En ninguna manera. Aquí se trata de evitar un mal mayor revisando las plataformas una a una y luego vigilando y defendiendo como hizo esta madre.
Una madre a la vez, un padre a la vez, una escuela a la vez… así se hace patria, así se defiende a nuestros niños. ¡no tengan miedo! unanse en cada comunidad escolar los padres y los maestros de buena fe. —hacer la diferencia es posible— La madre del testimonio se ha dedicado a orientar a otros padres en sus visitas a la escuela y en las redes sociales. Está marcando un territorio con misericordia y con verdad. La bendecimos y le damos gracias por su testimonio.




