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Vacuna del VPH: ¿Protección o Amenaza?

El Departamento de Salud, en alianza con empresas y entidades privadas, ha estado promoviendo mediante insistentes campañas publicitarias la vacunación contra el virus de papiloma humano (VPH) para los jóvenes de 11 a 26 años. En las estaciones del tren urbano los anuncios invitan, con imágenes de jóvenes sonrientes y despreocupados, a someterse a la vacuna que “previene varios tipos de cáncer.” Sin advertencia alguna, los llamativos anuncios decretan: “Ciérrale la puerta al cáncer. ¡Vacúnate!” En las escuelas y universidades se organizan vacunaciones. Por ejemplo, en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, se celebró una clínica de vacunación en septiembre del 2015. Según la publicidad correspondiente, esta actividad —auspiciada también por Merck (la empresa que manufactura y mercadea la vacuna de VPH), VOCES y el Proyecto Outreach del Recinto de Ciencias Médicas — fue “un esfuerzo para atender y promover estilos de vida saludables, de concienciar sobre los aspectos relacionados a la salud.” Los estudiantes que participaron debían pagar con su plan médico las tres dosis que requiere la vacuna.

Estas campañas crean una ilusión de protección y prevención que no obedece a la realidad. No informan los posibles efectos negativos de la vacuna de VPH, entre los que se encuentran: abortos espontáneos, quistes ováricos, esclerosis múltiple, lupus, parálisis, embolia cerebral, pérdida de fuerza, y las mismas verrugas venéreas que la vacuna alega prevenir. Puede, además, debilitar el sistema inmunológico y hasta ocasionar muertes. En los Estados Unidos, ya se han registrado 315 muertes y 59,092 casos adicionales de efectos adversos (hasta febero del 2017) ligados a dichas vacunas. En Canadá unas 50 jóvenes desarrollaron condiciones médicas severas, 15 de las cuales requirieron hospitalización. Probablemente el total de casos es mucho mayor porque, típicamente, pocas personas informan a las autoridades los efectos secundarios que sufren o ignoran la relación de éstos con la vacuna. La campaña publicitaria tampoco informa que la promiscuidad y las prácticas sexuales de alto riesgo son la causa principal del aumento en la incidencia de enfermedades asociadas con algunos tipos del virus de papiloma humano (VPH), tales como el cáncer cervical y las verrugas venéreas. Por el contrario, la publicidad se dirige a todos los jóvenes, independientemente de si practican o no actividades de alto riesgo para contraer dicho virus.

En la propia documentación sobre la vacuna del VPH Gardasil, disponible en línea, Merck incluye un sinnúmero de advertencias, contraindicaciones, efectos secundarios y limitaciones de la misma. Advierte, por ejemplo, que los recién vacunados pueden sufrir un síncope que les provoque una caída, por lo que requiere observación por al menos 15 minutos una vez han recibido la vacuna. Merck reitera que la vacuna no exime de la necesidad de someterse regularmente a exámenes para la detección del cáncer. También especifica que no ofrece protección alguna para los restantes tipos de VPH ni para las personas que ya se han expuesto al virus. De hecho, de los más de 170 tipos de VPH que se han identificado, la vacuna Gardasil sólo “protege” contra cuatro (los tipos 6, 11, 16 y 18). Sin embargo, aun esta alegada “protección” es debatible. La Dra. Diane Harper, directora del Centro de Investigaciones sobre la Prevención del Cáncer Ginecológico de la Universidad de Missouri, e investigadora principal de las vacunas de VPH de Merck, declaró públicamente que éstas no reducen considerablemente la tasa de cáncer cervical y que, por el contrario, causan más trastornos de salud que las condiciones que alegan prevenir.

Las leyes exigen advertencias detalladas hasta para la venta de un frasco de aspirinas. Sin embargo, en un asunto de tanta gravedad como la vacuna del VPH, los anuncios ni siquiera advierten de los efectos secundarios negativos, ni aclaran qué conductas propician padecer el virus. No sorprende el que algunos observadores hayan interpretado estas campañas de vacunación como otro frente para legitimar e impulsar la Cultura de la Muerte; por ejemplo, el libertinaje sexual, los contraceptivos y el aborto. Esta publicidad es otra promesa más del ilusorio paraíso de la conducta desenfrenada sin repercusión adversa alguna. ¡Pobres jóvenes y niños cuando tengan que enfrentarse a las dolorosas consecuencias de sus actos, tanto para sí mismos como para cuantos les rodean! Ni Merck, ni el gobierno, ni las demás organizaciones involucradas podrán socorrerles entonces.

¿Por qué el Departamento de Salud, de Educación y la UPR no emplean los recursos invertidos en estas inseguras campañas de vacunación en iniciativas que desarrollen el carácter virtuoso, la prudencia, el autodominio, la abstinencia y la castidad, entre otros hábitos propios de personas íntegras y de ciudadanos y ciudadanas responsables? ¡Esto sí sería una educación cónsona con “estilos de vida saludables”! Seguramente habría más respeto, concentración y disciplina en las aulas, más aprovechamiento intelectual y creatividad sana, mayor bienestar físico, emocional, familiar y social y, por supuesto, menos incidencia de VPH y otras enfermedades asociadas.

References

  1. Gardasil Researcher Admits Vaccine May Be More Dangerous than the Disease.
  2. Gardasil linked to deaths and disabilities after young girls vaccinated: Toronto Star investigation.
  3. Condom Roulette
  4. Asociación de Afectados por la Vacuna del Papiloma Humano

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One Comment

  1. En india se suspendio la campana de vacunacion debido a  la muerte de 4 ninas tras ser vacunadas con esta vacuna VPH, y aun a pesar de toda la presion que ejercen las farmaceuticas en el mundo, Irlanda no vacunara a las ninas con esta vacuna VPH, pues ha aducido razones economicas para evadir dichas presiones.

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