Pro Vida

A Aprobar Leyes Pro-Vida: ¡Ahora Es!

“Boricua, ¡Ahora Es!” era el grito de batalla bajo el cual Ricardo Rosselló y sus seguidores reclamaban un cambio de estatus durante la campaña plebiscitaria de 2012. Hoy, con otro motivo, tomamos prestado su lema para reclamarle a los legisladores y a la nueva administración: ¡Ahora Es! el momento de abrazar la Cultura de la Vida con acciones y no solo con palabras o promesas. ¡Ahora Es! el momento de ejercer vertical y valientemente el mandato electoral y el privilegio de gozar de mayorías en ambos cuerpos legislativos.

Los gobiernos estatales tienen poderes para maniobrar en asuntos pro vida, aun frente al marco establecido por la decisión en Roe vs Wade del Tribunal Supremo federal. Así lo demuestran las más de 300 leyes estatales de los pasados cinco años. Aunque ellas no equivalen a revertir la funesta determinación judicial en Roe vs Wade, al menos mitigan sus repercusiones desastrosas y van despertando las conciencias sobre los males del aborto. Ofrecen mayor protección para la mujer y el bebé por nacer, son más cónsonas con el objetivo de un consentimiento libre e informado, y contribuyen a limitar el deterioro social que la Cultura de la Muerte representa.

Algunas de estas medidas, que nuestra Legislatura y la administración deben considerar y poner en vigor, son las siguientes:

  • Prohibir el aborto provocado en la etapa en que el bebé no nacido ya puede sufrir dolor; es decir, después de 19 semanas desde la concepción. (ya en 16 estados).
  • Prohibir el aborto por razones de selección de raza, anomalías genéticas, origen nacional o sexo (en los que las niñas son las víctimas principales [1]). (8 estados).
  • Prohibir el aborto por el método de desmembramiento; es decir, el método de dilatación y evacuación, que se usa típicamente en abortos durante el segundo trimestre de embarazo [2]. (5 estados).
  • Frenar el uso de fondos públicos para subsidiar o apoyar el aborto. (15 estados).
  • Imponer castigos a quienes presionen a una mujer a abortar (por ejemplo, Michigan). Muchos estudios demuestran que la mayoría de los abortos (64%) ocurren bajo condiciones en que la mujer es víctima de presión o coacción por parte de su compañero, novio o marido, parientes o amigos.
  • Requerir que se provea consejería abarcadora a la mujer antes de que se someta a un aborto (35 estados) y establecer un periodo de espera de al menos 24 horas entre esa orientación y el procedimiento (27 estados). Esta orientación incluiría, entre otras cosas, explicarle a la mujer los riesgos físicos y sicológicos del aborto provocado (por ejemplo, hemorragias, infecciones, aumento en la probabilidad de infertilidad y contraer cáncer de mama en un futuro, depresión, ansiedad, remordimiento y sentimientos de culpabilidad). Incluso 25 estados ya requieren como parte de esta orientación que se provea el servicio de ultrasonido a la mujer embarazada para que ella pueda ver las imágenes de su bebé. Veintiocho estados requieren que se le ofrezca información sobre la etapa de gestación en la que se encuentra el bebé. Varios de ellos también exigen que le brinden información de cómo puede revertir los efectos de un aborto químico (“Abortion Pill Reversal Information”). La industria abortista se ha encargado de promover la falacia de que dicho procedimiento es “seguro.” Cuando la mujer carece de toda la información necesaria, hablar de “opción” o “consentimiento libre” es, en realidad, engaño y coacción.
  • Establecer más controles en el acceso a medicamentos abortivos. Por ejemplo, se han documentado casos de infecciones, septicemia, y hasta muertes por el uso de los fármacos abortivos mifepristona (RU-486) y misoprostol.
  • Establecer mejor reglamentación de las condiciones de las clínicas de aborto para proteger la vida y la salud de la mujer; por ejemplo, exigirles estándares similares a los de instalaciones de cirugías ambulatorias. (25 estados)
  • Requerir consentimiento de los padres para poder realizar un aborto a una menor de edad. (26 estados). Once estados adicionales requieren que al menos se notifique a los padres en dichos casos.
  • Incluir el desarrollo prenatal como parte de los programas de enseñanza en la escuela superior, lo cual subrayaría la humanidad del bebé no nacido (por ejemplo, el “Humanity of the Unborn Child Act” en Oklahoma).

Medidas adicionales en dirección similar también serían necesarias para proteger a nuestros enfermos terminales, ancianos, y discapacitados, sobre quienes se cierne la amenaza de la muerte asistida, la eutanasia, o la mal llamada “muerte digna.” Si los que se oponen a la pena capital, a la trata humana y a la esclavitud reconocen que en estos casos se atenta contra el derecho a la vida y la dignidad humana, ¡cuánta más protección ameritan las personas indefensas, que no pueden levantar su voz para reclamar sus derechos elementales!

Además de a los legisladores, hacemos un llamado a los oficiales del Sistema de Educación. En la pasada administración se abrieron los salones de nuestras escuelas públicas a conferenciantes, currículos y materiales que celebran los “arreglos familiares alternos,” la ideología de género, los “derechos reproductivos” (aborto), y la experimentación en conductas que desembocan en promiscuidad, adicciones, y enfermedades físicas y emocionales, entre otros. Se abrieron a la promoción de la mentalidad contraceptiva, punta de lanza de la Cultura de la Muerte. Nuestros niños necesitan en los salones a conferenciantes, currículos y materiales que celebren el auto-control, la abstinencia, el matrimonio como vínculo entre un hombre y una mujer, la familia natural, y el regalo y dignidad de la vida humana desde la concepción hasta su muerte natural. Es hora que dejen de adoctrinar a nuestros hijos en ideologías nefastas y abran los salones a una educación de excelencia.

El 22 de enero se conmemoró el aniversario 44to de la devastadora decisión Roe vs Wade. En Estados Unidos, altos líderes de la administración actual han criticado esa decisión judicial y se han pronunciado a favor de la Cultura de la Vida. El Presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que frena los fondos a organizaciones que promueven o conducen abortos en el extranjero. Además, en meses recientes, ya se han aprobado alrededor de 50 leyes en defensa de la vida desde la concepción en distintos estados de Estados Unidos. Por ejemplo, Ohio, Iowa, Dakota del Sur, Montana y Tennessee han aprobado leyes que prohíben el aborto después de las 20 semanas desde la concepción. El movimiento pro vida en Estados Unidos también está luchando activamente para que se le quiten los fondos de los contribuyentes a Planned Parenthood, el mayor promotor del aborto.

No podemos desatender esta oportunidad histórica única. Tomemos un nuevo rumbo. El desarrollo económico no puede darse sobre los hombros de una sociedad desangrada por el sufrimiento y la muerte de sus seres indefensos.

Legisladores y administración: Demuestren, con integridad y valentía, su compromiso decidido con los valores fundamentales del Pueblo que les eligió. Utilicen su liderazgo para dejar un legado de vida y virtud.

Notas:

[1]. Anna Higgins. (April 13, 2016). Sex-Selection Abortion: The Real War on Women. Charlotte Lozier Institute. https://lozierinstitute.org/sex-selection-abortion-the-real-war-on-women/

[2]. Padre Víctor explica el aborto por Dilatación y Evacuación.
https://fielesalaverdad.org/videos-pro-familia-y-pro-vida/

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