Marcha por la Vida 2017

Este fue mi discurso en la marcha por la vida del año pasado frente al Capitolio. Desde entonces, alrededor de 20,000 bebés puertorriqueños han sido torturados a morir por medio del aborto provocado.
Este viernes 28 de septiembre tienes la oportunidad única de manifestarte a favor de un Proyecto del Senado (950) que salvaría a muchos bebés y sus madres del barbarismo del aborto. Este día no se va a repetir. Es un día en el que podrás dar tu voz por los sin voz. No permanezcas indiferente ante la muerte de niños indefensos y al dolor de sus madres.
¡Yo Lucho por las Dos Vidas!
#YoMarchoPorLaVida
#SalvemosLas2Vidas
Hoy celebramos la vida del no nacido y conmemoramos la trágica muerte de miles de bebés abortados. El aborto nos ha robado personas únicas, con un alma y una misión, que valen por el mero hecho de ser personas pero que nunca pudieron gozar de la belleza de este mundo, de la gran alegría de amar y ser amado aquí en la tierra, de dar sus talentos, porque sus vidas fueron arrancadas del vientre de sus madres en centros de muerte que se venden bajo el eufemismo de “ProFamilias,” “Planificación Familiar,” “Planned Parenthood.”
Hoy también nos solidarizamos con la mujer víctima de los engaños de la agenda abortista. Jovencitas solas, madres abandonadas por sus novios o esposos, presionadas por una sociedad que les promete éxito a expensas de su bienestar y del bienestar de sus bebés. Queremos decirle a la mujer que ha sufrido por el aborto provocado que no está sola. Dios y nosotros estamos con ella. Las oraciones y el dolor de las madres que han abortado ha salvado vidas del aborto y también ha convertido corazones, ha dado fortaleza a los débiles y ha sembrado en otros el amor por la vida. El Santo Cura de Ars, hablando de la carga de conciencia y amargas lágrimas derramadas por María Magdalena, dijo que “Si María Magdalena ha perdido tantas almas por una vida que había sido tan escandalosa, ella ahora va a ganar, por su vida penitente, aún más de las que ha perdido.” Con una vida penitente, de oración, de participación en el movimiento pro vida, todas las mujeres y hombres víctimas de la agenda abortista pueden ahora salvar muchos bebés y abrir los ojos y conciencias de las próximas generaciones.
Los invitamos a ustedes, y a todos los aquí presentes, a dejar un legado que marcará la historia de Puerto Rico. Su participación en el movimiento pro vida nos acerca a todos a la alegría de la Resurrección y de un Puerto Rico libre de abortos. El Santo Cura de Ars también dijo: “No todos los santos han comenzado bien, pero todos han terminado bien. Nosotros, que hemos comenzado mal, ¡por lo menos terminemos bien!” Y, yo añado, nosotros que habíamos sido indiferentes al holocausto abortista durante tanto tiempo, luchemos desde ahora para defender los bebés dentro del vientre y poner fin a esta injusticia contra los más indefensos.
Los bebés por nacer no tienen protección legal. Nuestras leyes son irracionales, anticientíficas, y antihumanas cuando dicen que no somos personas minutos antes de nacer. Nuestra esencia, personalidad humana no es relativa al lugar, tamaño, o etapa de desarrollo en la que estamos. La vida humana empieza desde la concepción, esto es un dato científico irrefutable. Se es persona desde que empezamos a existir.
Tenemos que luchar, perseverando en la oración y acción, para que en PR nuestros legisladores pasen leyes a favor de la vida desde su concepción hasta su muerte natural. Jesús escucha nuestras oraciones y trabajos por el fin del aborto. Él nos dijo: “Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre.”
Amigos, revertir Roe vs Wade es posible en nuestra generación. En Estados Unidos hay un apoyo masivo del movimiento pro vida para que el gobierno le quite los fondos a Planned Parenthood, el gigante abortista, Profamilias en PR. Apoyemos a las organizaciones a favor de la vida en PR y promovamos sus próximos proyectos en defensa del no nacido.

Gracias a todos los que se han unido a esta manifestación por la vida. Tenemos que continuar. No hay causa más importante que esta y no hay mejor forma de expresarle nuestra gratitud a Dios por el regalo trascendental de nuestra vida, que clamando justicia por los bebés dentro del vientre de sus madres.
Tengo la bendición de contar con unos padres maravillosos que con su ejemplo y amor me han enseñado lo que es verdaderamente importante en la vida. Tenemos un solo boleto de avión para ir al Cielo, una sola vida, y yo tengo la gran alegría de haber aceptado como regalo de Dios un boleto que busca salvar vidas y dar mi voz por aquellos que no se pueden defender por sí mismos. Pido a todos los padres, abuelos, tíos, maestros que sean los mejores ejemplos para los niños y jóvenes. A los jóvenes se nos dice que somos el futuro. Pero, sin adultos, sacerdotes, líderes religiosos y maestros que estén dispuestos a morir por la verdad, exhortando a tiempo y destiempo, a honrar la palabra de Dios, ¿cómo nosotros vamos a saber hacia dónde ir?

Vi con mucho dolor cómo varios amigos de Universidad se dejaron seducir por las mentiras y ahora se están autodestruyendo con estilos de vida impuros, alejados de Dios. Los niños y jóvenes necesitan que ustedes les enseñen la verdad con amor y actúen conforme a ella sin miedo. Para lograrlo necesitamos convertirnos más a Dios, pedirle que nos ayude a estar “listos y ansiosos” para defender la verdad y hacer el bien en cada oportunidad que tengamos, poniendo todo nuestro corazón y esfuerzo, sin importar lo que podamos perder. Cuando Jesús nos pide que seamos sus seguidores, nos va a pedir que sacrifiquemos ciertas cosas, pero al negarnos a nosotros mismos y perder el mundo, amigos, ganamos la vida eterna y la gran satisfacción de que nos estamos dando por la verdad que nos hace libres y para la cual fuimos creados.
Puerto Rico necesita una generación y cultura pro vida. Si amamos a Dios, ¿cómo no vamos a amar a sus más pequeñitos? Cuando muramos, Dios nos va a preguntar cuánto hemos amado. Gracias a todos los que están aquí, porque con su presencia están amando a los bebés. Pido a Dios que nos renueve en el amor para que continuemos y nunca desfallezcamos en la defensa de la vida y la verdad. –Amen


