Rowling, acechada por activismo transexual, pues cree que si naces varón, no puedes convertirte en mujer
Por Tommaso Scandroglio (La Nuova Bussola Quotidiana). Traducido por Luis Rivera Colón
El psicodrama que enfrenta a J.K. Rowling a los activistas transexuales es el centro de la atención. Aunque apoya la mayoría de las reivindicaciones LGBT, la inventora de Harry Potter está recibiendo muchos insultos (prostituta, bruja e incluso TERF…) porque está convencida de una tesis evidente: si naces varón, no puedes convertirte en mujer. Incluso la ONU se ha lanzado sobre ella, una señal de que la realidad es cada vez más pisoteada.

Hablemos del psicodrama que involucra recientemente a Joanne K. Rowling, la escritora británica de cuya pluma salió el famoso personaje de Harry Potter. Desde hace algunos meses, Rowling, aunque aplaude la mayoría de las reivindicaciones del universo LGBT, ha apoyado una tesis evidente: si naces varón, no puedes convertirte en mujer.
Todo comenzó con el apoyo público en Twitter que la madre de Harry Potter dio a Magdalen Berns, una lesbiana declarada y militante gay que defendía el sexo biológico, como muchas de sus otras “colegas” homosexuales están haciendo, y le pareció inconcebible que una lesbiana fuera insultada por negarse a salir con una mujer transexual, es decir, un hombre que cree que es una mujer. El pasado diciembre, Rowling también defendió a Maya Forstater, una trabajadora que perdió su trabajo por unos tweets considerados como transfóbicos.
Llegamos a los días recientes. En un tweet, la escritora inglesa declara que el sexo biológico es una realidad y, por lo tanto, es un hecho ser hombre o mujer. Estas son sus palabras: “[…] Si el sexo [femenino/masculino] no es real, la realidad que viven las mujeres a nivel mundial se borra. Conozco y amo a los transexuales, pero borrar el concepto de género elimina la posibilidad de que muchos discutan sus vidas de manera significativa. No es odio decir la verdad. La idea de que las mujeres como yo […] ‘odien’ a los transexuales porque piensan que el sexo es real es una tontería. Respeto el derecho de cada persona transexual a vivir de una manera que sea auténtica y adecuada para ellos. Habría marchado contigo si te discriminaran por ser trans. Al mismo tiempo, mi vida ha sido moldeada por ser mujer. No creo que sea desagradable decir eso”.
Obviamente Rowling fue cubierta de insultos, desde “TERF” (Feminista Radical Trans-Excluyente: una feminista radical que discrimina contra los transexuales) hasta bruja o prostituta. Sus libros fueron quemados, y un señor los redujo a abono. También la critican el actor Daniel Radcliffe, que interpretó a Harry Potter en la gran pantalla, y Eddie Redmayne, actor de la saga “Animales Fantásticos y dónde encontrarlos”, también inventada por Rowling. Sin embargo, por otro lado, cabe señalar que muchos iniciados, que se ocupan de la disforia de género, han mostrado su apoyo a Rowling.
El pasado 10 de junio, la escritora inglesa respondió a las críticas en un largo post publicado en su página web: “Tengo cinco razones para estar preocupada por el nuevo activismo transexual, y para decidir que tenía que hablar”. La primera es que ha estado tratando con las problemáticas sociales relacionadas a la condición de la mujer durante años. Eliminar el concepto de “mujer” vinculado al sexo genético también perjudicará estas causas sociales. En segundo lugar, la estrategia del activismo trans se centra mucho en la educación de los niños: hay que protegerlos. En tercer lugar, Rowling es escritora, y se toma la libertad de expresión muy en serio. La cuarta razón está relacionada con el hecho de que la escritora está muy preocupada por todas aquellas mujeres que quieren “convertirse” en hombres, tirando su fertilidad a la basura, una preocupación que es particularmente aguda cuando se piensa en aquellas muchas mujeres que lamentan esta elección suya, y que quisieran volver a ser mujeres de pleno derecho. El fenómeno no es marginal: en los últimos años “el Reino Unido ha visto un aumento del 4400% en las niñas que se someten a un tratamiento de transición”. Y una gran proporción de este porcentaje son mujeres autistas.
A Rowling también le preocupa que el activismo transexual haya equiparado ahora la práctica de la rectificación sexual con la de la autocertificación, tanto que hoy en día a menudo no hay necesidad de cirugía y administración de hormonas. Finalmente, llegamos a la quinta razón: el activismo trans ha abierto las puertas de los baños y vestuarios femeninos a cualquier hombre que se presente como mujer. El riesgo de violencia y violaciones es muy alto. Rowling toca este aspecto con evidente participación porque ella misma, como escribe en el post, ha sido víctima de abusos sexuales por parte de su ex marido.
Luego la estocada que parte de la lectura de un artículo en la plataforma Devex y titulado “Creación de un mundo post Covid-19 más justo para las personas que menstrúan”, cuya última frase es utilizada para distinguir a las mujeres biológicas de las transexuales: “No basta con que las mujeres sean aliadas de los transexuales; tienen que aceptar y admitir que no hay ninguna diferencia material entre los transexuales y ellas mismas. Pero, como muchas mujeres han dicho antes que yo, ‘mujer’ no es un vestido. ‘Mujer’ no es una idea en la cabeza de un hombre. La ‘mujer’ no es un cerebro rosa, una simpatía por Jimmy Choo o cualquier otra idea sexista propagada ahora de alguna manera como progresista. Además, el lenguaje ‘inclusivo’ que llama a las mujeres ‘menstruantes’ y ‘personas con vulva’ resulta para muchas mujeres deshumanizante y humillante. Me niego a ceder a un movimiento que creo que está haciendo un daño demostrable al tratar de erosionar a la ‘mujer’ como clase política y biológica y al ofrecer cobertura a posibles depredadores. […]
Por último, la ONU también tuvo su palabra a través de la boca de ONU Mujeres, una organización ultra feminista de las Naciones Unidas que en un tweet relanza un eslogan contra Rowling que ahora se ha vuelto viral: “Las mujeres transgénero son mujeres. Cualquier declaración en contrario borra la identidad y la dignidad de las personas transgénero”.
[…]En la saga de Rowling y el mundo trans, no creemos en los finales felices porque, si la realidad siempre tiene razón, los hombres no siempre le dan la razón a la realidad.
Artículo por Tommaso Scandroglio, publicado originalmente bajo el título: “Se anche la Rowling finisce nel tritacarne “trans” en el sitio web La Nuova Bussola Quotidiana. Traducido por Luis Rivera Colón.




