Obispo de Arecibo recuerda el deber del gobierno con la moralidad pública

Comunicado emitido por la Oficina de Comunicaciones del Obispado de Arecibo.
A raíz de la controversia con el manual de educación sexual que el Departamento de Educación repartió como “guía” a los maestros del programa de salud escolar, el Obispo de Arecibo, Monseñor Daniel Fernández Torres, recordó que la responsabilidad del gobierno con el bien común también incluye el respeto a la moralidad pública y a los derechos de los padres como los primeros educadores de sus hijos.
El texto “Nuestra Sexualidad”, según trascendió en la prensa, fue distribuido a los maestros desde agosto. Luego de que se suscitara un fuerte debate en los medios de comunicación entre los padres que objetaron su uso y los funcionarios del Departamento de Educación que públicamente defendían el texto, el Secretario de Educación, Rafael Román, aseguró haber ordenado el recogido de los libros comprados por la agencia con fondos federales. Sin embargo, esta orden fue cuestionada ayer en un programa radial, donde se publicaron simultáneamente las declaraciones del Secretario y las de la Directora de Salud escolar, funcionaria que aseguraba que los libros no se iban a recoger.
Ante este escenario, el Obispo afirmó: “La autoridad del gobierno no está exenta de someterse a una autoridad superior. Como decía el beato Papa Juan XXIII: ‘la autoridad consiste en la facultad de mandar según la recta razón. Por ello…su fuerza obligatoria procede del orden moral’. No puede haber una sana gobernanza, cuando se promueven conceptos contrarios a la moral inscrita en la misma naturaleza humana, pues el bien común ‘está íntimamente ligado a la naturaleza de la persona humana”.
En esa línea, el Obispo cuestionó que, en un principio, el Departamento de Educación haya propuesto como “guía” para el uso de los maestros en la preparación de sus clases o en las respuestas que den a sus estudiantes un libro que presentaba a las relaciones sexuales con animales como una experiencia más. El cuestionado manual también se refiere al bisexualismo como ‘una televisión a colores en lugar de en blanco y negro’.
“¿Cómo es posible que un libro cuyo contenido es tan nocivo que el mismo Departamento de Educación amenazó con sancionar a los maestros que permitieran que un estudiante lo vea, fuera el mismo libro que el Departamento de Educación insistía públicamente en proponer como guía para la preparación de la clase? “, agregó Monseñor Fernández Torres.
Por otro lado, el Obispo arecibeño también objetó que se hayan gastado miles de dólares en fondos públicos en la reciente campaña mediática de otra agencia hermana, el Departamento de Salud, que va dirigida, en palabras del Obispo, a “promover y normalizar unas conductas sexuales que son contrarias a los valores de la sociedad puertorriqueña”.
“Felicito a los padres que han hecho valer su derecho como primeros educadores de sus hijos, al levantar su voz para exigir que la escuela no contradiga sus valores. El estado está llamado a colaborar con los padres en la educación de sus hijos, no a contradecirlos. De igual modo, la búsqueda del bien común no puede separarse de la verdad natural sobre el hombre-cuya dignidad deriva del haber sido creado a imagen de Dios. Cuando las leyes o la autoridad del estado se apartan de la verdad sobre la persona humana, se pierde la legítima autoridad y la gobernanza se convierte en una dictadura”, concluyó.




