Ley y Política

¿Reformar es mejorar?

La historia se repite. Este artículo, que publicamos originalmente en el 2007, es pertinente de cara al nefasto “nuevo” Código Civil que la Legislatura pretende aprobar.

Se describe el Borrador del Código Civil de Puerto Rico como “innovador”, lleno de “ideas de avanzada” y propuestas que son “avances significativos” que “modernizan” y “actualizan” (Rf. “Doce propuestas innovadoras” e “Instituciones internacionales elogian y escudriñan la revisión”, El Nuevo Día, 11 de febrero de 2007). Por ejemplo, en su artículo “Revolución en la familia” (El Nuevo Día, 11 de febrero de 2007), Israel Rodríguez Sánchez comenta:

En cuanto a otras propuestas innovadoras que contiene el Código como la procreación póstuma, De Castro Font [copresidente de la Comisión Conjunta Permanente para la Revisión y Reforma del Código Civil en la Legislatura] dijo que el asunto se está analizando seriamente. “Eso es parte del Siglo XXI. Son cosas de la época contemporánea que vivimos, de la tecnología. Vamos a poner al Código a la altura de Puerto Rico (de hoy), pero sin trastocarlo”, insistió.

“Siglo XXI, lo contemporáneo, lo tecnológico… Se identifica “reformar” y “cambiar” con “mejorar”. Abierta o veladamente se asocian “innovación”, lo “moderno” y lo “nuevo” con lo “mejor”. Por implicación, oponerse supone ser anticuado, retrógrado. De este manera demagógica lo tradicional se ha convertido en una mala palabra, en un insulto, en una vergüenza. En tono acusatorio se señala el hecho de que el Código Civil vigente data del siglo 19 y, aunque enmendado en 1930, la mayoría de sus artículos quedaron igual. No se repara en la posibilidades que muchos quedaran igual porque así lo ameritaban o porque algunos cambios habrían degenerado en una situación peor o porque eran improcedentes.”

Muchos ejemplos triviales cotidianos ilustran que lo viejo no es necesariamente peor (por ej. algunos vinos) ni lo nuevo necesariamente mejor (por ej. alguna música y programas de televisión). En la esfera moral, “no matarás” es un mandato viejo que sigue vigente; el uso de armas biológicas es una práctica nueva pero el mero hecho de serlo no la hace buena. En particular cuando se trata de asuntos que tienen un impacto sustancial sobre el bienestar personal y social, todo cambio debe tener una amplia justificación que demuestre que realmente abona a dicho bienestar, no lo contrario. No todo cambio, meramente por serlo, se justifica. No todos los cambios que propone el Borrador, en especial en lo relacionado con “las instituciones familiares” (Libro Segundo), cumplen con este cometido. Carece de sentido pensar que alterar las leyes naturales fundamentales en torno a la procreación no trastoca el País, tal como se ha citado a De Castro Font. Se trastoca el árbol cuya raíz se desgarra o corta. Se trastoca un País cuyas raíces se desgarran o cortan —peor aún cuando el efecto previsible es debilitarlo.

Documentos Relacionado

  1. Ponencia de Mujeres por Puerto Rico en torno al Borrador del
    Libro Segundo sobre El Derecho de Familia en el Código Civil de Puerto Rico, 14 de febrero de 2007

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