Ha triunfado el error

La ley civil no puede ir en contra de la ley natural. La ley natural antecede la ley civil. Esto no es un invento de la Iglesia. La Iglesia custodia la Verdad inscrita en la propia naturaleza humana.
El que realiza y llega al conocimiento de la dignidad que posee como la persona humana que es puede reconocer lo que atenta contra su dignidad personal. El primer derecho es proteger la vida y los demás derechos se basan en éste. Si la vida no se valora en su totalidad, cuerpo y alma, ocurre lo que acaba de suceder.
El estado debe proteger la dignidad del ser humano. No pueden hacerse leyes que atenten contra esa dignidad. Esa ley disfrazada de derecho se convierte en ley injusta.
Nos deslumbran los títulos, las universidades como Harvard, Yale, Oxford, etc…. donde han estudiado las personas, sin considerar que se quedan en la periferia del conocimiento al desconocer el ser personal que se es. Es un desconocimiento de lo que lo dignifica. Esto trae como resultado lo que ha sucedido con la decisión del Tribunal Supremo. Son ciegos guiando otros ciegos.
Los que apoyan esa decisión proclaman que ha triunfado el amor. Lo que ha triunfado es el error, la prepotencia, la ignorancia, el engaño de “seréis como Dios” para hacer leyes que pretenden sustituir la ley de Dios. Es hora de defender la Verdad.
Por Prof. Zoraida T. Sanchez, MMF




