Alabama, el juez bloquea la ley que prohíbe el aborto

Por Ermes Dovico (la Nuova Bussola Quotidiana). Traducido por Luis Rivera Colón
Al aceptar la apelación de la multinacional abortista Planned Parenthood, el juez Myron Thompson bloqueó la ley aprobada en mayo por el Congreso de Alabama, que debía entrar en vigor el 15 de noviembre. ¿Y ahora qué? El frente pro-vida tiene como objetivo llevar el caso a la Corte Suprema, para tratar de anular la decisión Roe vs. Wade.
¿Recuerdan la ley aprobada en mayo en Alabama para endurecer las leyes del aborto? Estaba previsto que entrara en vigor el 15 de noviembre, pero un juez federal, Myron Thompson, la bloqueó, con una sentencia publicada el martes 29 de octubre.
Thompson aceptó entonces la apelación presentada por las filiales locales de la multinacional abortista Planned Parenthood y la ACLU (Unión Americana de Libertades Civiles), una organización que difunde el laicismo bajo el pretexto de las “libertades civiles”. “El tribunal está convencido de que es probable que los demandantes demuestren que la ley viola el derecho constitucional de un individuo a un aborto antes de la viabilidad [del no nacido, ndr]”, escribió Thompson, quien no es nuevo en tales decisiones, puesto que en los últimos años ya ha bloqueado una ley que prohíbe la construcción de clínicas abortistas a menos de 2,000 pies (unos 610 metros) de las escuelas, una segunda que prohíbe los abortos por desmembramiento, y otra que exige que los centros de aborto cuenten con normas mínimas de seguridad.
Recordemos que la ley de Alabama, en principio, prohíbe el aborto incluso antes de que el feto alcance la capacidad de sobrevivir fuera del útero, y no contempla la violación y el incesto como excepciones para el aborto legal. La ley, aprobada por la legislatura de Alabama con una amplia mayoría, sigue permitiendo algunas otras excepciones bajo las cuales el aborto es legal, como “cuando el niño no nacido tiene una anomalía letal”, cuando el médico establece que existe un “riesgo grave para la salud” de la madre, incluyendo la posibilidad – atestiguada por un segundo médico (específicamente un psiquiatra) – de “una grave patología mental” que implique prácticamente el riesgo de que la madre se suicide o se someta a un aborto clandestino. En sustancia, una ley que representa un paso adelante con respecto al marco regulatorio aún vigente en Alabama, pero que sigue siendo injusta (precisamente porque se sigue permitiendo el aborto provocado), como ya señaló Tommaso Scandroglio en esta publicación.
Volviendo al veredicto, Thompson citó dos fallos notorios de la Corte Suprema: Roe vs. Wade (1973), que impuso la legalización del aborto en todo Estados Unidos asumiendo que la eliminación de los niños en el vientre materno incluso se añadiera en el “derecho a la privacidad” inferido en la Decimocuarta Enmienda; y Planned Parenthood vs. Casey (1992). Y concluyó: “La prohibición del aborto en Alabama viola el claro precedente de la Corte Suprema. Viola el derecho de un individuo a la privacidad, a tomar «decisiones centrales para su dignidad y autonomía personal» [Casey, 851]. Reduce «la capacidad de las mujeres para actuar en la sociedad y para tomar decisiones reproductivas» [Casey, 860]. Desafía la Constitución de los Estados Unidos”.
De hecho, fue el caso Roe vs. Wade y las otras dos sentencias gemelas las que desafiaron la Constitución de Estados Unidos, ya que no había ninguna referencia al aborto en el texto constitucional, legalizado gracias a una interpretación que era, por decir lo menos, “creativa”. Esta es la percepción del Fiscal General de Alabama, Steve Marshall, entre otros, quien ya ha declarado que quiere llevar el caso a la Corte Suprema, argumentando que tanto el Roe vs. Wade como el Planned Parenthood vs. Casey son sentencias erróneas y que “deben ser revocadas”.
Ahora tendremos que ver si efectivamente, como esperamos, la demanda llegará hasta la Corte Suprema, donde hoy existe una mayoría conservadora (el presidente John Roberts, Clarence Thomas, Samuel Alito, Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh, los dos últimos nominados por Trump) y por lo tanto teóricamente inclinados a defender el derecho de los no nacidos a nacer. Pero las diferentes sensibilidades y en particular la forma en que se han expresado dos (Roberts y Kavanaugh) de los cinco jueces conservadores en al menos un par de casos recientes, decepcionando así al frente pro-vida, hacen muy incierto – rebus sic stantibus – el resultado de cualquier sentencia de la Corte Suprema. Ya lo veremos.
Artículo por Ermes Dovico, publicado originalmente bajo el título: “Alabama, il giudice blocca la legge che vieta l’aborto,” en el sitio web La Nuova Bussola Quotidiana. Traducido por Luis Rivera Colón.




