Colegio Americano de Pediatras: Ideología de Género es Abuso Infantil


Recientemente, en enero de 2017, el Colegio Americano de Pediatras actualizó su posición con respecto al impacto de la ideología de género sobre los niños. Esta última versión introduce nueva evidencia y es aún más detallada y enfática sobre los daños físicos, emocionales y sociales de dicha ideología. También abunda, en notas aclaratorias, sobre las razones por las que el Colegio concluye que promover la ideología de género es abuso infantil. A continuación, la traducción del documento en su totalidad.
La Ideología de Género Perjudica a los Niños
El Colegio Americano de Pediatras insta a los profesionales de la salud, a educadores y a legisladores a rechazar todas las políticas que predispongan a los niños a aceptar como normal una vida de suplantación química y quirúrgica del sexo opuesto. Los hechos— no la ideología —determinan la realidad.
- La sexualidad humana es un rasgo binario biológico objetivo: “XY” y “XX” son marcadores genéticos de hombre y mujer, respectivamente –no marcadores genéticos de un trastorno. La norma para el diseño humano es ser concebido como hombre o mujer. La sexualidad humana es binaria por diseño, con el obvio propósito de la reproducción y el florecimiento de nuestra especie. Este principio es evidente por sí mismo. Los trastornos extremadamente raros de desarrollo sexual (TDS), que incluyen pero no se limitan a la feminización testicular y la hiperplasia suprarrenal congénita, son todos desviaciones médicamente identificables de la norma binaria sexual y se reconocen correctamente como desórdenes del diseño humano. Los individuos con TDS (“intersexo”) no constituyen un tercer sexo. [1]
- Nadie nace con un género. Todos nacen con un sexo biológico. Género (un sentido de sí mismo como hombre o mujer) es un concepto sociológico y sicológico, y no uno biológico objetivo. Nadie nace con una conciencia de sí mismo como hombre o mujer, esta toma de conciencia se desarrolla con el tiempo y, como todos los procesos de desarrollo, puede ser descarrilado o desviado por las percepciones subjetivas de un niño, las relaciones y las experiencias adversas desde la infancia en adelante. Las personas que se identifican con “la sensación de que son del sexo opuesto” o “algún punto intermedio”, no forman un tercer sexo. Biológicamente siguen siendo hombres o mujeres. [2,3,4]
- La creencia de una persona de que él o ella es algo que en realidad no es es un signo de confusión en el pensamiento. Cuando un niño biológicamente sano cree que es una niña, o una niña biológicamente sana cree que es un niño, existe objetivamente un problema sicológico que está en la mente, no en el cuerpo, y debe tratarse como tal. Estos niños sufren de disforia de género. La disforia de género (GD), clasificado antes como trastorno de identidad de género (GID), es un trastorno mental reconocido en la más reciente edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-V).[5] Las teorías de aprendizaje sicodinámico y social de GD-GID nunca han sido desmentidas. [2,4,5]
- La pubertad no es una enfermedad, y las hormonas bloqueadoras de la pubertad pueden ser peligrosas. Sean reversibles o no, las hormonas de bloqueo de la pubertad inducen un estado de enfermedad –la ausencia de la pubertad — e inhiben el crecimiento y la fertilidad en un niño biológicamente saludable. [6]
- De acuerdo al DSM-V, el 98% de los niños y el 88% de las niñas confundidos con su género eventualmente aceptan su sexo biológico después de que atraviesan naturalmente el período de la pubertad. [5]
- Los niños que utilizan bloqueadores de la pubertad para pasar por el sexo opuesto requerirán hormonas en la adolescencia tardía. Esta combinación conducirá a esterilidad permanente. Estos niños nunca podrán concebir hijos genéticamente, aún mediante tecnologías de reproducción artificial. Además, las hormonas de cambio de sexo (testosterona y estrógeno) están asociadas con riesgos peligrosos para la salud, incluyendo enfermedad coronaria, alta presión, coágulos de sangre, accidentes cerebrovasculares, diabetes y cáncer, entre otros. [7,8,9,10,11]
- Las tasas de suicidio son cerca de veinte veces más altas en los adultos que usan hormonas del sexo opuesto y que se han sometido a cirugía de reasignación de sexo; aun en Suecia, uno de los países más favorables a la vida LGBQT. [12] ¿Qué persona razonable y compasiva condenaría a niños pequeños a tal destino, sabiendo que después de la pubertad hasta el 88% de las niñas y el 98% de los niños eventualmente aceptarán la realidad y alcanzarán un sano estado físico y mental?
- Es abuso infantil el acondicionar a los niños en la creencia de que una vida de suplantación química y quirúrgica del sexo opuesto es normal y saludable. Apoyar la discordancia de género como algo normal a través de la educación pública y las políticas legales confundirá a niños y a padres, lo que lleva a que más niños se presenten en las “clínicas de género,” en las cuales se les administrarán medicamentos que bloquean la pubertad. Esto, a su vez, virtualmente asegura que “elegirán” un tratamiento de por vida de hormonas carcinogénicas y tóxicas y que, cuando sean jóvenes adultos, consideren la innecesaria mutilación quirúrgica de partes sanas de sus cuerpos.
Michelle A. Cretella, M. D.
Presidenta del Colegio Americano de Pediatras
Quentin Van Meter, M.D.
Vice-presidente del Colegio Americano de Pediatras
Paul McHugh, M.D.
Profesor Distinguido de Siquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y anteriormente Siquiatra en Jefe del Hospital Johns Hopkins
Notas Aclaratorias en Respuesta a Preguntas Frecuentes sobre los Puntos 3 y 5:
Respecto al Punto 3: “¿Dónde la APA o el DSM-V indican que la Disforia de Género (GD) es un trastorno mental?”
La APA (American Psychiatric Association) es la autora del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 5ª edición (DSM-V). La APA señala que los afectados y perjudicados por su GD cumplen con la definición de un trastorno. El Colegio Americano de Pediatras no conoce de literatura médica sobre algún niño con disforia de género que busque hormonas bloqueadoras de la pubertad y que no se halle gravemente angustiado ante la idea de atravesar el proceso normal y saludable de la pubertad.
De la hoja informativa del DSM-V:
“El elemento crítico de la disforia de género es la presencia de angustia clínicamente significativa asociada con la condición”.
“Esta condición provoca angustia o deterioro clínicamente significativo en áreas sociales, ocupacionales, u otras áreas importantes de funcionamiento”.
Respecto al Punto 5: “¿Dónde se enumera el DSM-V las tasas de resolución de la Disforia de Género?”
Bajo “Disforia de Género sin un trastorno del desarrollo sexual,” página 455, el DSM-V dice: “Las tasas de persistencia de la disforia de género desde la infancia hasta la adolescencia o la adultez varían. En los nacidos varón, la persistencia ha oscilado entre el 2.2% y el 30%. En las nacidas mujer, ha oscilado de 12% a 50%.” La matemática sencilla permite calcular que para los varones la resolución se produce en un 100% – 2.2% = 97.8% (aproximadamente 98% de los niños confundidos por el género). Igualmente, para las hembras, la resolución ocurre en un 100% – 12% = 88% de las niñas confundidas por el género.
El punto principal es la siguiente: nuestros oponentes abogan por un nuevo estándar de cuidado sin fundamento científico para niños con una condición sicológica (GD) que de otro modo se resolvería después de la pubertad para la gran mayoría de los pacientes afectados. Aquéllos consejan: afirmar pensamientos de los niños que son contrarios a su realidad física; la castración química de estos niños antes de la pubertad con agonistas de la GnRH (bloqueadores de la pubertad que causan infertilidad, crecimiento atrofiado, baja densidad ósea y un impacto desconocido en su desarrollo cerebral) y, finalmente, la esterilización permanente de estos niños antes de los 18 años mediante hormonas sexuales del sexo opuesto. Alentar a los niños con GD a hacerse pasar por el sexo opuesto, y luego suprimir la pubertad, es un círculo vicioso. Si a un chico que se pregunta si es o no un varón (destinado a convertirse en un hombre) se le trata como niña y se le suprime su progresión natural a la hombría, ¿no se ha puesto en marcha un resultado inevitable? Todos sus compañeros del mismo sexo se convierten en hombres jóvenes, sus amigas del sexo opuesto se convierten en mujeres jóvenes, pero él sigue siendo un niño en la pre-pubertad. Lo dejarán sicosocialmente aislado y solo. Se le dejará con la impresión sicológica de que algo está mal. Será menos capaz de identificarse con sus compañeros del mismo sexo y ser hombre, y por lo tanto estará más propenso a identificarse como “no masculino” o femenino. Por otra parte, la neurociencia revela que la corteza prefrontal del cerebro, la responsable del juicio y la evaluación de riesgos, no madura sino hasta mediados de los veinte años. Nunca ha sido más claro científicamente que los niños y adolescentes son incapaces de tomar decisiones informadas sobre intervenciones médicas permanentes, irreversibles, y que alteran totalmente la vida. Por esta razón, el Colegio Americano de Pediatras mantiene que es abusivo promover esta ideología; en primer lugar y sobre todo para el bienestar de los propios niños disfóricos de género y, en segundo lugar, para todos sus compañeros no disfóricos de género, muchos de los cuales posteriormente cuestionarán su propia identidad de género, y se enfrentarán a violaciones de su derecho a la privacidad y seguridad físicas.
Referencias:
- Consortium on the Management of Disorders of Sex Development, “Clinical Guidelines for the Management of Disorders of Sex Development in Childhood.” Intersex Society of North America, March 25, 2006. Accessed 3/20/16 from https://www.dsdguidelines.org/files/clinical.pdf.
- Zucker, Kenneth J. and Bradley Susan J. “Gender Identity and Psychosexual Disorders.” FOCUS: The Journal of Lifelong Learning in Psychiatry, Vol. III, No. 4, Fall 2005 (598-617).
- Whitehead, Neil W. “Is Transsexuality Biologically Determined?” Triple Helix (UK), Autumn 2000, p6-8. Accessed 3.20.16 from https://www.mygenes.co.nz/transsexuality.htm; see also Whitehead, Neil W. “Twin Studies of Transsexuals [Reveals Discordance].” Accessed 3.20.16 from https://www.mygenes.co.nz/transs_stats.htm.
- Jeffreys, Sheila. Gender Hurts: A Feminist Analysis of the Politics of Transgenderism. Routledge, New York, 2014 (pp.1-35).
- American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition, Arlington, VA, American Psychiatric Association, 2013 (451-459). See page 455 re: rates of persistence of gender dysphoria.
- Hembree, WC, et al. “Endocrine Treatment of Transsexual Persons: An Endocrine Society Clinical Practice Guideline.” J Clin Endocrinol Metab, 2009; 94:3132-3154.
- Olson-Kennedy, J and Forcier, M. “Overview of the Management of Gender Nonconformity in Children and Adolescents.” UpToDate, November 4, 2015. Accessed 3.20.16 from www.uptodate.com.
- Moore, E., Wisniewski, & Dobs, A. “Endocrine Treatment of Transsexual People: A Review of Treatment Regimens, Outcomes, and Adverse Effects.” The Journal of Endocrinology & Metabolism, 2003; 88(9), pp3467-3473.
- FDA Drug Safety Communication issued for Testosterone products. Accessed 3.20.16: https://www.fda.gov/Drugs/DrugSafety/PostmarketDrugSafetyInformationforPatientsandProviders/ucm161874.htm.
- World Health Organization Classification of Estrogen as a Class I Carcinogen: https://www.who.int/reproductivehealth/topics/ageing/cocs_hrt_statement.pdf.
- Eyler, AE, Pang, SC, & Clark, A. “LGBT Assisted Reproduction: Current Practice and Future Possibilities.” LGBT Health 2014; 1(3):151-156.
- Dhejne, C, et.al. “Long-Term Follow-Up of Transsexual Persons Undergoing Sex Reassignment Surgery: Cohort Study in Sweden.” PLoS ONE, 2011; 6(2). Affiliation: Department of Clinical Neuroscience, Division of Psychiatry, Karolinska Institutet, Stockholm, Sweden. Accessed 3.20.16 from https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0016885.
Título en inglés del documento: “Gender Ideology Harms Children,” Colegio Americano de Pediatras. https://www.acpeds.org/the-college-speaks/position-statements/gender-ideology-harms-children. Publicado originalmente en marzo de 2016; revisado en agosto de 2016 y enero de 2017.
Traducción de primera versión (marzo 2016): Josefina Ayala (De cristianosaldia.net)
Traducción y Edición de última versión (enero 2017): Fieles a la Verdad




