Dolce y Gabbana: “La única Familia es la Familia Tradicional”
“La única familia es la familia tradicional.”1 Así lo declararon los famosos diseñadores Domenico Dolce y Stefano Gabbana. En su entrevista reciente con la revista italiana Panorama, Gabbana añadió que la “familia no es una moda” sino que “en ella hay un sentido de pertenencia sobrenatural.” Dolce destacó que la procreación debe ser el resultado de “un acto de amor;” “uno nace de una madre y un padre, o al menos así es como debe ser.” Criticó los métodos artificiales de reproducción como los “úteros de alquiler” que culminan en “niños de la química, sintéticos.” Si bien este último término fue desacertado, el mensaje clave de sus expresiones es claro: “la vida tiene un fluir natural, hay cosas que no deben cambiar.” Ya en el 2006, Gabbana había expresado su oposición a la adopción por parejas del mismo sexo: “me opongo a la idea de que un niño crezca con dos padres homosexuales. Un niño necesita una mamá y un papá. No me imagino mi niñez sin mi mamá. También pienso que separar a un bebé de su mamá es cruel.”
Si crees que Domenico Dolce y Stefano Gabbana son predicadores evangélicos, te equivocas. Ambos, en la actualidad socios del negocio, sostuvieron una relación romántica por más de 20 años. No se les puede acusar de homofobia o de desconocer el ambiente homosexual. Tampoco se puede hacer tal acusación a Robert López, Doug Mainwaring, Xavier Bongibault, y Nathalie de Williencourt, entre tantas otras voces de personas homosexuales quienes han hecho declaraciones similares.
Las reacciones virulentas a la entrevista no se han hecho esperar. Varias provienen de celebridades en relaciones homosexuales, y que tienen niños resultado de métodos artificiales de reproducción. Elton John, Ryan Murphy, Martina Navratilova, Courtney Love, y Ricky Martin son algunas. En las redes sociales han tildado a Dolce y Gabbana de “arcaicos,” de ser personas intolerantes con ideas “horripilantes.” Han instado incluso a boicotear a su empresa y declarado que han descartado toda la ropa que poseían de dicha marca. Sin embargo, ¿quiénes son los intolerantes en este asunto? ¿Es que ya no existe el derecho a la libertad de expresión? ¿Es que los que defendemos la ley natural tenemos que callar para evitar el escarnio en las redes sociales y aun la pérdida de nuestros puestos, oficios, o negocios? El caso de Dolce y Gabbana se suma a otros similares como el de la Pasta Barilla, los hermanos Benham (HGTV) y Brendan Eich (ex Director Ejecutivo de Mozilla). La ola de intransigencia también ha arropado a empresarios de pequeños negocios que, por convicciones religiosas, deciden no brindar sus servicios en las celebraciones “matrimoniales” de parejas del mismo sexo; por ejemplo, la repostería Sweet Cakes by Melissa de Oregon, Elane Photography de Nuevo México y la hostería Wildflower Inn de Vermont, entre otros.
Defiende la familia natural. Que el Gobernador, el Secretario de Justicia, los Secretarios de Educación y de Familia, y los legisladores escuchen el reclamo fuerte y claro: los niños necesitan un papá y una mamá. No es simplemente el reclamo de un puñado de “religiosos.” Lo reiteran también personas que conocen de primera mano a la “comunidad” homosexual. Es el reclamo de la abrumadora mayoría de nuestro Pueblo. Es lo que exige la razón, el sentido común, y la experiencia de generaciones de seres humanos.
1Traducción nuestra de la versión en inglés de la entrevista.




