Ley y Política

PC 1032 o el Insólito Caso de 25 – 8 + 28 = 2

Durante esta semana de vistas públicas sobre el P. de la C. 1032, se ha dado el insólito caso del quitaipón de firmas. El Proyecto establecería como política pública la formulación de planes decenales de educación que dirigirían al “Departamento de Educación, al Consejo de Educación de Puerto Rico y demás agencias vinculadas.”

Al comienzo de la semana, se anunció que ocho de los peticionarios [1] de la medida solicitaron retirar su firma del proyecto; a saber, la Asociación de Maestros, la Fundación Ángel Ramos, SAPIENTIS, la Fundación Banco Popular, la Central Puertorriqueña de Trabajadores, la Fundación Flamboyán y Nuestra Escuela. No se anunció el octavo. Según la prensa, el Presidente de la Cámara Jaime Perelló explicó que “algunas entidades que reciben capital federal adoptaron esa determinación por las limitaciones que le impone la reglamentación del gobierno de los Estados Unidos, al prohibirle que se expresen sobre propuestas legislativas, mientras que otras organizaciones tienen algunos reparos con el proyecto, y presentarán de manera separada sus enmiendas.” Si así era, ¿por qué impulsaron la medida originalmente? ¿La reglamentación federal no les limitaba en el momento de pedir la medida, pero sí cuando se divulgaran sus nombres públicamente? Nada, simplemente una pregunta.

El jueves, la prensa anunció que 28 organizaciones e individuos habían endosado el proyecto, lo cual significa que al 29 de agosto los suscribientes del P. de la C. 1032 son:

Alianza para la Educación Alternativa, Asociación de Industriales, Asociación de Empleados de Comedores Escolares, Asociación de Psicología Escolar de Puerto Rico, Aspira Inc. de Puerto Rico, Centros Sor Isolina Ferré, Cooperativa Educativa para la Reinvención y Acción (CoopERA), Corporación de Apoyo a Programas Educativos y Comunitarios (CAPEDCOM), Corporación del Conservatorio de Música de Puerto Rico, Educadores Hostosianos, Foundation for Puerto Rico, Fundación Agenda Ciudadana, Fundación Chana y Samuel, Fundación para un Mejor País, Impactivo Consulting, Movimiento Unión Soberanista, Jóvenes de Puerto Rico en Riesgo, Programa de Educación Comunal de Entrega y Servicio Inc. (P.E.C.E.S., Inc.), Proyecto Nacer, Inc., Service Employees International Union, PR (SEIU), Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores, Sociedad Puertorriqueña de Planificación, UNA-USA PR Chapter, Unión Nacional de Educadores y Trabajadores de la Educación (UNETE), Universidad Interamericana de Puerto Rico, Andrés González, Ángel M. Sánchez, Angelita Ortiz Cruz, Betito Márquez, Carlos Molina Román, Carmen Arbelo, Esther Rivera, Frances Boulon, Francisco J. Maldonado, Glorianne Román, José Ettiene Ortiz Medina, José Jaime Rivera, Mary Jo Doran Gelabert, Melissa E. Mattei Vélez, Nelson Gabriel Berríos, Neyra Toledo Osorio, Nyvea Silva Herrera, Pedro M. Nieves Díaz, Sonia I. Torres, Sylvia R. Irrizary Ortiz y Yasmin Vélez Sánchez.

La aritmética, sin embargo, no es tan simple.

El Presidente Cameral ha expresado su interés de que el Proyecto, aunque posiblemente inconstitucional, sea uno de consenso. Suponemos que a los juristas, profesores de derecho, abogados, etc., se les dificultará formar parte del consenso. También se le dificultará a cualquier ciudadano que valore su Constitución.

Además, como tal parece que el consenso podría interpretarse como el número de firmantes, nos preguntamos: ¿qué son estas organizaciones? ¿Existen relaciones entre ellas, sea de índole económica o ideológica? ¿Habrá algún traslapo significativo entre ellas, donándose mutuamente y compartiendo miembros y agendas idénticas? ¿Será que 25 = 1 y 28 = 2?

Una selección al azar arrojó lo siguiente: Una miembro de la Junta de la Fundación Flamboyán, la mayor donante de Sapientis, es Directora Ejecutiva de la National Gay and Lesbian Task Force y ha recibido reconocimiento por su labor en el movimiento LGBTT. La Presidenta y Directora de la Fundación Flamboyán es la fundadora de Sapientis y forma parte de su Junta. Entre las organizaciones que apoyan Nuestra Escuela se encuentran: la Alianza para la Educación Alternativa, Fundación Banco Popular, [2] Fundación Comunitaria de Puerto Rico y la Fundación Ángel Ramos. Estas organizaciones también se encuentran entre los socios colaboradores de P.E.C.E.S (Programa de Educación Comunal de Entrega y Servicio).

Por otro lado, el Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico (MAMPR), que se autodenomina como uno de “activistas feministas” tiene por lema “unidas por la equidad de género.” En su página electrónica y sus actividades públicas apoyan los llamados “derechos reproductivos” (por ejemplo, el aborto) y “la adopción por parejas del mismo sexo.” Su mensaje antirreligioso (con frecuencia junto al Colectivo Masfaldas, organización aliada) ha sido varias veces destemplado y ofensivo. (Si lo duda, vea el video del “performance” que celebraron un Jueves Santo en las escalinatas del Capitolio y que anuncian orgullosamente en su página electrónica.) También ha participado de “toma de paredes” o “arte público” con murales que “educan sobre la perspectiva de género” y “denuncian” la alegada “violencia de género” de la comunidad religiosa. Puerto Rico para Tod@s (cuya “misión fundamental” es “luchar por la inclusión de las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT) en el proyecto social de nuestro pueblo”), el Taller Lésbico Creativo, Pro-Familia (afiliada a Planned Parenthood, organización que, entre sus “servicios”, incluye el aborto) y el Proyecto Matria (aboga por la “equidad de género” y los “derechos” de la comunidad LBGT) son algunas de las entidades que componen el MAMPR.

Más claro no canta un gallo.

A partir de sus propias manifestaciones, podemos inferir que muchos de los actores principales en la formulación y la promoción del PC 1032 adelantan lo siguiente:

  • La perspectiva de género;
  • Limitar los derechos naturales de libertad de religión y conciencia;
  • Limitar el derecho básico de los padres de educar a sus hijos, sobre todo en asuntos fundamentales como la sexualidad;
  • El feminismo radical que, lejos de la verdadera equidad, utiliza el discurso de antagonismo y rivalidad entre el hombre y la mujer;
  • Los llamados “derechos reproductivos”; es decir, el aborto y la cultura anticonceptiva y de liberación sexual irrestricta.

¿Es esto lo que queremos para nuestros niños y jóvenes? Que aprendan bien a leer y a escribir, que sepan de aritmética, ciencias, historia, geografía, literatura, etc., no parece ser la prioridad de nuestro sistema de educación. Tampoco parece importarle que desarrollen criterios sólidos éticos y estéticos, entre otros.

Términos clave como “familias alternas” o “emergentes”, “educación para la sexualidad”, “solidaridad compartida”, el “respeto a la diversidad”, entre otras, son parte del vocabulario de la perspectiva de género y el currículo que favorece la liberación sexual irrestricta y precoz, la “construcción del propio género”, la “autoexpresión sexual” y las relaciones entre las personas del mismo sexo como equivalentes a las heterosexuales en un matrimonio monógamo, estable, abierto a la vida. Indoctrinar a niños y jóvenes con posiciones contrarias a los valores fundamentales de la sociedad es minarla desde su raíz.

Que los ciudadanos, en particular los capacitados para ello por su preparación y experiencia, opinen sobre el sistema educativo es razonable. Sin embargo, crear un aparato extra-gubernamental (como lo requiere el PC 1032), lejos de viabilizar la participación ciudadana, la arrebata y la cede a grupos particulares de interés. Ya sabemos qué grupos tienen el mayor poder de cabildeo sobre el gobierno actual.

Una técnica común entre los prestidigitadores es desviar la atención del público. Una vez distraída la audiencia, puede producir su truco. Los legisladores y el gobernador parecen haber aprendido de ellos. Nos distraen con el malabarismo numérico de un consenso mágico, pero ilusorio. Peor aún, de sus sombreros (que pagamos con nuestros impuestos) no saldrá una linda paloma.

Notas

[1] El PC 1032 se redactó por “petición de ASPIRA de Puerto Rico, Asociación de Maestros de Puerto Rico, Alianza de Líderes Comunitarios de Puerto Rico, Centros Sor Isolina Ferré, Central Puertorriqueña de Trabajadores, Ciencia Puerto Rico, Cooperativa Educativa para la Reinvención y Acción (CoopERA), Corporación de Apoyo a Programas Educativos y Comunitarios (CAPEDCOM), Fundación Agenda Ciudadana, Fundación Ángel Ramos, Fundación Banco Popular, Fundación Chana y Samuel Levis, Fundación Comunitaria de Puerto Rico, Fundación Flamboyán, Foundation for Puerto Rico, Global Exchange Opportunities, Instituto de Política Educativa y Desarrollo Comunitario (IPEDCO), Jóvenes de Puerto Rico en Riesgo, Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico, Nuestra Escuela, Sapientis, Service Employees International Union, P.R., Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores, Sociedad Puertorriqueña de Planificación y la Unión Nacional Educadores y Trabajadores de la Educación (UNETE)”, según lee el propio Proyecto.

[2] La Fundación Banco Popular apoya económicamente al Proyecto Matria, Sapientis, Ciencia Puerto Rico, Jóvenes de Puerto Rico en Riesgo, y la Alianza para la Educación Alternativa (que, a su vez, está compuesta por Proyecto Nacer, ASPIRA, Centros Sor Isolina Ferré, Nuestra Escuela y PECES), entre otras organizaciones.

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