Pro Vida

Seis Resoluciones de Año Nuevo para Detener el Aborto y Defender la Familia

Fr. Shenan J. Boquet
Presidente, Human Life International

[…] Dado que estamos en el umbral de la puerta de un nuevo año, es un buen momento para evaluar el año pasado, agradecer a Dios por los éxitos, llorar las faltas y tomar algunas resoluciones conscientes sobre cómo hacer aún más para defender la vida y la familia en el Año Nuevo.

La vida cristiana no es nada más que una renovación perpetua de nuestras resoluciones. Aquí hay un puñado de resoluciones prácticas que todos podemos hacer en el [nuevo] año para ayudar a construir una cultura de la vida y la familia:

1) Ore todos los días por el fin del aborto. A veces somos demasiado propensos a olvidar lo que podría parecer simple, pero es por mucho la herramienta más poderosa que tenemos a nuestra disposición: la oración. “Mientras ustedes permanezcan en mí y mis palabras permanezcan en ustedes, pidan lo que quieran y lo conseguirán,” dice Cristo (Juan 15: 7). Nunca nos cansemos de suplicarle a nuestro Padre Celestial por el fin del flagelo del aborto y por la defensa del matrimonio y la familia. No subestimen el poder de la oración sincera e insistente.

2) Si usted está casado, haga algo todos los días para fortalecer su propio matrimonio. ¡El mundo está muriendo de hambre por ejemplos de matrimonios fructíferos, fieles, y santos! En una época en que el matrimonio está bajo ataque en todas partes, no podemos darnos el lujo de ser complacientes. El diablo odia los matrimonios fuertes. Él lanzará todo lo que pueda a esos matrimonios, tratando de explotar nuestros puntos débiles. “Sed sobrios y velad. Vuestro adversario, el Diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar” (1 Pedro 5: 8). Estamos equivocados si pensamos que la ruptura del matrimonio comenzó con el esfuerzo de redefinir el matrimonio para incluir a las parejas del mismo sexo. El “matrimonio” entre personas del mismo sexo fue simplemente la culminación de décadas de erosión del matrimonio, que empezó con romper la conexión entre las relaciones sexuales y la procreación, y con la legalización del divorcio por consentimiento mutuo. Para comenzar a reconstruir el matrimonio, comience con su propio matrimonio. Ore con su esposo todos los días; esté abierto a la vida; evite cualquier insinuación de infidelidad en su matrimonio, sobre todo el uso de pornografía; saque tiempo para estar con su cónyuge; vaya a un retiro matrimonial. Trabaje duro para construir algo fuerte, hermoso, y bueno—sea una luz para sus hijos y vecinos.

3) Done regularmente a sus organizaciones pro vida favoritas. A nadie le gusta hablar de dinero. Pero el hecho es que los enemigos de la vida y la familia están extraordinariamente bien financiados. Las personas más ricas y poderosas del planeta a menudo están dispuestas a legar enormes riquezas a las organizaciones más rabiosamente anti-vida y anti-familia. El dinero no lo es todo, pero cuando los cristianos comunes están dispuestos a sacrificar de su tesoro para apoyar el buen trabajo de organizaciones pro-vida y pro-familia, su generosidad puede dar frutos increíbles en la forma de vidas salvadas, la promoción de buenas ideas, y la oposición de la cultura de la muerte. Evalúe su situación financiera, y si descubre que tiene la capacidad de ser más generoso de lo que ha sido con donaciones benéficas, considere hacer una donación mensual regular a uno o más grupos pro-vida o pro-familia.

4) Vaya a orar afuera de una clínica de aborto al menos una vez este año. Mientras mantengamos el mal del aborto a distancia, es fácil caer en la complacencia. Podemos enviar nuestros cheques a organizaciones pro-vida. Podemos orar por el fin del aborto en nuestras oraciones de la mañana. Pero a menos que a veces nos recordemos del mal físico y real que está sucediendo a diario dentro de nuestros propios vecindarios, podemos perder algo del celo justo que puede empujarnos a perseguir medidas más heroicas. Afortunadamente, hay un movimiento mundial fuerte y creciente de vigilias de oración pacíficas fuera de los centros de aborto, así como también asesoramiento a las madres y padres que van allí. Busque su Campaña local de 40 Días por la Vida, y si no hay una vigilia de oración fuera de los centros de aborto de su ciudad, piense en ayudar a organizar una. Constantemente escuchamos acerca de las mujeres que eligieron la vida para sus bebés, simplemente porque vieron a defensores pro-vida rezar por ellas y por sus bebés. Puede que usted nunca sepa el impacto que ha tenido al ofrecerse de voluntario y convertirse en un testigo visible y público de la santidad de la vida.

5) Sea voluntario en un centro pro-vida para mujeres con un embarazo en crisis. ¡Esta puede ser una de las actividades pro vida más gratificantes que puede emprender! Los consejeros y demás personal de apoyo en los centros de embarazo en crisis están en la primera línea de la batalla por la vida, trabajando directamente con mujeres y hombres en riesgo, brindándoles la información y el apoyo que necesitan para escoger la vida, incluso cuando las cosas se ven sin esperanza. Hay miles de centros para embarazadas en crisis en todo el país—de hecho, ¡los centros para embarazadas en crisis superan significativamente en número a las clínicas de aborto! Sin embargo, muchos de estos centros pro-vida dependen en gran medida del apoyo de voluntarios para operar. Trágicamente, algunos centros de embarazo en crisis solo pueden mantener horarios limitados, debido a la falta de personal voluntario, lo que significa que algunas mujeres vulnerables no tendrán la ayuda en el momento de su necesidad.

6) Crezca en santidad. Usted puede preguntarse qué tiene que ver esto con terminar con el aborto o defender la santidad del matrimonio. Sin embargo, una cruda realidad que me temo que no pensamos lo suficiente, es que la razón por la cual los males como el aborto se arraigan en una cultura, es porque individuos como usted y yo hemos fallado en dar testimonio del poder del amor de Cristo a través del ejemplo de nuestra propia vida. En este sentido, todos somos responsables por la cultura de la muerte, porque todavía no somos para lo que Dios nos creó: ¡santos! Una cultura está compuesta de individuos, y solo es tan buena como las personas que la componen. Podemos planificar y poner en marcha nuevos movimientos y organizaciones, y llevar a cabo todo tipo de brillantes actividades pro-vida y pro familia—pero sin una conversión personal, todo esto será en vano. Mientras las organizaciones pro-vida deben hacer más para satisfacer las necesidades prácticas que llevan a los hombres y las mujeres al aborto, nunca podemos perder de vista la causa fundamental del aborto: que aún no somos una cultura compuesta de santos. Los teólogos dirían que lo bueno es “difusivo por sí mismo.” Eso significa que, por su propia naturaleza, se propaga. Si pensamos lo que un gran santo—un Francisco Javier, un Juan Pablo II, un Francisco de Asís, una Teresa de Lisieux—puede lograr simplemente por el ejemplo de su santidad, nos daremos cuenta de que alcanzar la santidad debe ser nuestra primera y más urgente prioridad.

Aunque hemos tenido muchos éxitos durante todo el 2017, debemos estar preparados para luchar la buena batalla en el 2018. Nuestras batallas del 2017 continúan y necesitamos urgentemente personas valientes que se involucren. Estas seis resoluciones de arriba no son de ninguna manera exhaustivas. Podría escribir docenas más, y estoy seguro de que a usted se le ocurrirán muchas más. Pero sin duda son un excelente punto de partida. Lo importante es nunca caer en la complacencia o suponer que crear una Cultura de la Vida es “el trabajo de otra persona.” Aún si usted no está en una posición de dedicar tiempo o recursos significativos a la batalla por la vida y la familia, existen numerosas cosas que usted puede hacer a diario para contribuir, comenzando por crear una cultura de vida y familia en su propio hogar. Como dijo una vez la Madre Teresa: “¿Qué puedes hacer para promover la paz mundial? Vete a casa y ama a tu familia.”

Por otro lado, esta puede ser su llamada de atención para darse cuenta de que usted tiene la capacidad de hacer mucho más de lo que ha hecho hasta ahora—y si es así, ¡tenga el valor de escuchar las inspiraciones del Espíritu Santo, súbase las mangas, e involúcrese!

Traducción for Fieles a la Verdad del artículo de Fr. Shenan J. Boquet, “Six New Year’s Resolutions to End Abortion and Defend the Family,” publicado el 1 de enero de 2018 en Human Life International (hli.org).

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