Corte Suprema de Panamá rechaza legalizar ‘matrimonio’ homosexual, dice que no es un ‘derecho humano’

Por Ashley Sadler (LifeNews). Traducido por Luis Rivera Colón.
El mes pasado, la Corte Suprema de Panamá entregó una victoria crucial para los defensores del matrimonio tradicional y un gran golpe a un esfuerzo en curso para obtener el reconocimiento legal de los “matrimonios” entre personas del mismo sexo en el país centroamericano, al declarar que una unión entre dos personas del mismo sexo no está protegida por la constitución y no es un “derecho humano”.
El fallo, fechado el 16 de febrero pero publicado el 1 de marzo, siguió múltiples apelaciones de parejas del mismo sexo que se remontan a 2016, según un informe del 1 de marzo de Agence France Presse (AFP).
La corte dijo que la idea de uniones homosexuales en Panamá “carece de reconocimiento convencional y constitucional”, y explicó que su Código de Familia prioriza el matrimonio tradicional y la estructura familiar.
Ese código, según la sentencia, se ha “justificado objetiva y razonablemente en el interés general de dar prioridad a aquellas uniones capaces de constituir familias, dando continuidad a la especie humana, y por tanto, a la sociedad”.
“Hay una realidad, y es que, hasta el momento, el derecho al matrimonio igualitario no es más que una aspiración, aunque legítima para los colectivos implicados, y no entra en la categoría de derecho humano o fundamental”, declaró el tribunal.
AFP observó que la Iglesia Católica sigue dominando en Panamá, lo que sugiere que la decisión judicial de no reconocer el “matrimonio” entre personas del mismo sexo estuvo influenciada por la enseñanza de la Iglesia de que el matrimonio es entre un hombre y una mujer.
Panamá es un país mayoritariamente cristiano, con un 49% de la población identificándose como católica y un 30% como protestante evangélica a partir de junio de 2022, según un informe reciente del Departamento de Estado de EE. UU.
Según el Departamento de Estado, la constitución de Panamá “reconoce el catolicismo como la religión de la mayoría de los ciudadanos y exige la instrucción católica en las escuelas públicas, con excepciones permitidas”.
El Catecismo de la Iglesia Católica define explícitamente el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, que “por su naturaleza está ordenada al bien de los cónyuges y a la procreación y educación de la descendencia”.
Además, la Iglesia afirma que la tradición, basada en la Sagrada Escritura, “siempre ha declarado que ‘los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” y continúa explicando que tales actos “son contrarios a la ley natural… cierran el acto sexual al don de la vida… no proceden de una genuina complementariedad afectiva y sexual”, y “en ningún caso pueden ser aprobados”.
La enseñanza de la Iglesia y el reciente fallo de la Corte Suprema de Panamá sobre el matrimonio se alinean con las leyes actualmente en los libros en la mayoría de los demás países centroamericanos (con la excepción de Costa Rica), que también continúan defendiendo la comprensión tradicional del matrimonio.
Esa preservación del matrimonio se produce incluso frente a una declaración de 2018 de la
Corte Interamericana de Derechos Humanos de que todas las naciones miembros, incluida
Panamá, deben otorgar los mismos derechos ante la ley a las parejas del mismo sexo que a las
parejas del sexo opuesto, señaló AFP.
Publicado originalmente en LifeSiteNews bajo el título Panama Supreme Court rejects legalization of same-sex ‘marriage,’ says it’s not a ‘human right’. Se reimprime bajo licencia Creative Commons. Traducido por Luis Rivera Colón




