Ley y Política

Obispo de Arecibo: “La política no se puede separar de la moral”

Obispo de Arecibo

Comunicado de Prensa
Oficina de Comunicaciones del Obispado de Arecibo

El Obispo de Arecibo, Monseñor Daniel Fernández Torres, se manifestó consternado, ante la pública defensa que hicieron diferentes miembros de la política en Puerto Rico, a las derrotadas enmiendas para legalizar el bestialismo, el incesto, el adulterio y el intento de criminalizar a los ciudadanos religiosos a través de las cláusulas de “no discrimen por orientación sexual”.

Las derrotadas enmiendas al Código Penal, según propuestas en el Proyecto del Senado 1210 que fue aprobado en la votación del 13 de noviembre de 2014, eliminaban como delitos el Adulterio—Artículo 116 del Código Penal actual—, el Bestialismo—actual Artículo 134—, las Proposiciones obscenas—hoy Artículo 137—y el actual Artículo 140, sobre “Casas escandalosas”. También eliminaba como delito el anunciar abortos ilegales. Además, el incesto, en el actual artículo 131, se enmendaba para permitir el incesto “consentido” y se añadía al artículo 180, de “Discriminaciones ilegales”, la protección para las categorías de “orientación sexual” e “identidad de género”.

“El hecho de que haya figuras de la política que se hayan posicionado a favor de estas enmiendas, aún después de que resultaran derrotadas, debe llamar la atención del pueblo puertorriqueño. La política no puede separarse de la moral, pues es la moral precisamente la que fundamenta las leyes, la sana gobernanza y el bien común”, declaró Monseñor Fernández Torres. Al mismo tiempo, destacó que las leyes tienen un efecto “educador”, pues la sociedad en ocasiones confunde lo “legal” con lo “bueno”.

En esa línea, declaró que el bestialismo “no sólo denigra la dignidad humana, sino que pone en riesgo la salud pública”. En el caso del incesto, recordó que “corrompe las relaciones familiares y representa una regresión a la animalidad”.

“Al legalizar las relaciones consentidas entre padres e hijos, hermanos y demás familiares, la ley no solamente lo hubiese posicionado ante la sociedad como un comportamiento aceptable, sino que hubiese ignorado las consecuencias sobre la salud física y emocional de los niños que nacerían como fruto de estas uniones”, agregó.

De igual modo, recordó que “no se puede hablar de promoción de la familia en Puerto Rico, enviando un mensaje paralelo de que el adulterio no tiene consecuencias”. En cuanto a legalización de anuncios para promocionar abortos ilegales, sostuvo que “el derecho a la vida es un derecho natural fundamental que antecede a las leyes escritas por los hombres, pues pertenece a la naturaleza misma del ser humano”.

“En una sociedad donde no se llama la atención sobre la verdad ni se la trata de alcanzar, se debilita toda forma de ejercicio auténtico de la libertad, abriendo el camino al libertinaje y al individualismo, perjudiciales para la tutela del bien de la persona y de la entera sociedad”, concluyó Monseñor Fernández Torres.

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