USAID, fábrica de colonización ideológica

En la primera revisión de los fondos de USAID, la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional, todo sale a la luz: fondos para programas LGBT, ayudas a las oposiciones de izquierda de gobiernos conservadores, una lluvia de dinero para periódicos y periodistas amigos de la izquierda estadounidense. ¿Se limpiará? Esto es lo que promete Trump.
Artículo por Luca Volontè (La Nuova Bussola). Traducido por Luis Rivera Colón.
La administración Trump está destapando buena parte de las fechorías de los aparatos estatales que han actuado imperturbablemente, promoviendo ideologías perversas y homicidas en el extranjero con el dinero de los contribuyentes estadounidenses, influyendo en la cultura y la opinión pública, y apoyando protestas y revoluciones contra gobiernos conservadores en todo el mundo. Programas de colonización ideológica, dinero para subvertir las decisiones democráticas de los pueblos, sobornos a periódicos y medios de comunicación convertidos en megáfonos del pensamiento único, lo que vaya surgiendo y las verdades que se vayan destapando en estas semanas, obligarán a todos a darse un baño de realismo y muchos “mea culpas”.
El martes 4 de febrero, el presidente Donald Trump despidió a miles de empleados de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) en todo el mundo. Según Politico, se trata de unas 1,400 personas, que se suman a los 600 empleados que ya habían sido despedidos desde la semana pasada. Las medidas son la consecuencia lógica de la decisión de la administración Trump de suspender durante 90 días toda la ayuda exterior del secretario de Estado, Marco Rubio. Trump, Marco Rubio y Elon Musk, que dirige el recién creado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), han criticado duramente a la USAID por malgastar millones de dólares de los contribuyentes en proyectos innecesarios, perjudiciales y contrarios a los intereses estadounidenses en todo el mundo.
Precisamente el lunes, en una entrevista con Fox News, Rubio explicó cuál es el problema con USAID: «Se han convertido en una agencia que cree que ni siquiera es una agencia del gobierno de Estados Unidos, sino que es… una organización benéfica mundial, que coge el dinero de los contribuyentes y lo gasta sin tener en cuenta si es de interés nacional o no», dijo Rubio. A continuación, el propio Secretario de Estado lamentó la «insubordinación del más alto grado» por parte del personal. Ante la decisión de aportar limpieza, transparencia y ahorro, los demócratas y las distintas organizaciones liberales y de izquierdas estadounidenses han protagonizado manifestaciones no sólo en la capital, sino también en varias ciudades del país, una muestra para mantener privilegios y poder a pesar de la derrota electoral.
USAID es un producto de la Guerra Fría, cuando Estados Unidos libraba una batalla global contra las fuerzas del marxismo internacional, pero desde el periodo posterior a la Guerra Fría, los objetivos de la agencia se han convertido a menudo en una nebulosa promoción humanitaria de la «democracia» y los «derechos de las minorías».
En lo que se ha convertido en los últimos años se está desvelando con pruebas concretas hoy día. Por ejemplo, el periódico Washington Free Beacon informó de que en 2023, bajo la presidencia de Joe Biden, USAID gastó un millón de dólares en un «proyecto para ayudar a los discapacitados del país centroasiático de Tayikistán a convertirse en »líderes climáticos«». La administración Biden ha intensificado los esfuerzos de USAID y del Departamento de Estado para promover objetivos sociales de ideologías abortistas y de extrema izquierda (de género). Por ejemplo, según el Wall Street Journal, el Departamento de Estado estaba financiando «iniciativas culturales» para promover espectáculos de drag queen en Ecuador, y entre los millones de dólares gastados para promover la «diversidad, equidad e inclusión» (DEI), gastó 1,5 millones de dólares en lugares de trabajo y comunidades empresariales en Serbia, 2.5 millones de dólares en vehículos eléctricos en Vietnam, 2 millones de dólares en “cambio” de sexo y «activismo LGBT» en Guatemala, 32,000 euros en libros LGBT para escuelas primarias en Perú, luego 6 millones de dólares para financiar el turismo en Egipto, y varios cientos para promover el aborto en África.
Según testimonios recogidos por el DailySignal, las organizaciones no gubernamentales financiadas por USAID han «promovido agresivamente causas sociales progresistas, en particular los “derechos” LGBT» y causas sociales de extrema izquierda en el país de Georgia, incompatibles con los valores de la sociedad local. Además, como declaró el portavoz del Congreso Mike Johnson, los estadounidenses no deberían tener que pagar cien millones de dólares por un programa de USAID que promueve iniciativas «para expandir el ateísmo en Nepal». Esta institución pública no sólo se ha convertido en un enorme fondo de dinero para todas las causas de izquierdas del mundo, sino que, como han atestiguado públicamente el presidente salvadoreño Nayib Bukele y el primer ministro húngaro Viktor Orban, USAID también se ha utilizado para atacar a gobiernos elegidos democráticamente, agitar instrumentalmente a la población en protestas y apoyar a partidos y movimientos políticos de izquierdas contra coaliciones y gobiernos conservadores.
No sólo eso. Según se descubrió ayer, cientos de periódicos de todo el mundo, incluidos renombrados periódicos de referencia de la opinión pública y los medios de comunicación occidentales, han recibido en los últimos años considerables fondos (decenas y decenas de millones de dólares) de USAID para apoyar ideologías liberales y asesinas, difamar a opositores políticos y contrarios a lo políticamente correcto, exaltar iniciativas y propuestas políticas y sociales liberal-socialistas. Entre estos espejados paladines de la independencia periodística, siempre dispuestos a pedir la censura de los disidentes en todo el mundo, encontramos decenas de millones de dólares a Politico, el New York Times y cientos de otros periódicos, incluidos los digitales, que ahora se quedan sin financiación tras el recorte de 268 millones de dólares a los medios de comunicación en más de 30 países, según Reporteros sin Fronteras.
Según la Columbia Journalism Review, USAID apoyaba a 6,200 periodistas, 707 periódicos y 279 organizaciones de la sociedad civil que operan en el sector de los medios de comunicación en todo el mundo, megáfonos de la palabra única de homologación globalista y de inmoralidad anticristiana y asesina. Que no sorprendan ni asusten las protestas callejeras ni las reprimendas periodísticas, atacar a USAID, o al menos obligarle a centrarse en su misión básica original, beneficiará enormemente a Estados Unidos y a todo el planeta, y al mismo tiempo será un golpe para la izquierda globalista y sus partidarios filantrópicos y políticos.
Este artículo se publicó originalmente en La Nuova Bussola Quotidiana bajo el título “USAID, scoperchiata la fabbrica della colonizzazione ideologica” Se reimprime bajo licencia Creative Commons. Traducido por Luis Rivera Colón.




