Perspectiva de Género

Francia desaparece al padre y la madre ya no será “siempre determinada”

Por Leone Grotti (Tempi). Traducido por Luis Rivera Colón

El gobierno francés se apresura a conseguir que el Parlamento apruebe la extensión de la fecundación artificial a las parejas lesbianas: “¿Por qué gastar millones para crear huérfanos?”.

Es con una discusión relámpago, mientras las vacaciones parlamentarias están a la vuelta de la esquina, y en plena emergencia de coronavirus que la Asamblea Nacional Francesa se dispone a trastornar la filiación. Veinticinco horas de debate, divididas en cinco días, para examinar 2,300 enmiendas, y aprobar en segunda lectura esa ley de bioética que permitirá por primera vez la planificación de los hijos sin padre y con madres indeterminadas.

Nueva bandera ideológica

[…] El gobierno de Emmanuel Macron, después de la fuerte paliza recibida en las elecciones administrativas, quiere dar un nuevo look, guiñando el ojo a los electores que han abandonado Lrem por los partidos ecologistas, y plantar una nueva bandera ideológica que amplíe un poco más la red de nuevos “derechos”.

Como es habitual en nombre de la igualdad, la mayoría de Macron quiere abrir el acceso a la reproducción asistida a las mujeres solteras y a las parejas lesbianas. El poder excesivo de la tecnología en el ámbito de la procreación, introducida por razones médicas y hasta ahora dirigida exclusivamente a parejas heterosexuales que no podían tener hijos por problemas de infertilidad, se convertirá así en un instrumento para satisfacer el deseo de maternidad de las mujeres que no pueden tener hijos por razones que no tienen nada que ver con la salud ni la biología.

“Gastamos dinero en la creación de huérfanos”

El gobierno de Macron tiene la intención de reintroducir, después de haber sido anulada por el Senado, el servicio de fecundación gratis, que por lo tanto costarán al Estado al menos 15 millones de euros al año, además de los 275 millones ya utilizados para financiar la inseminación artificial. ¿Fondos gastados en qué? Como recordó el diputado republicano Thibault Bazin en la Cámara, “para financiar la creación de huérfanos de padre y huérfanos de un segundo progenitor. La gran mayoría de los franceses no quieren eso. ¿Ya no hay ningún límite a la omnipotencia de la voluntad de los adultos?”.

Si el padre es en efecto anulado, reducido a una muestra de esperma que se encuentra en el mercado (pero ausente en el certificado de nacimiento), la figura de la madre también se debilitará gracias a la posibilidad de que la pareja fecunde el óvulo de una de las mujeres y lo implante en el útero de la otra, para que pueda dar a luz. De esta manera, ambas figuras de la pareja podrán ser consideradas de alguna manera como madres, sin que ninguna de ellas sea plenamente madre, debilitando aún más los lazos biológicos del bebé no nacido.

Deriva eugenésica después de la pandemia

Además, el diagnóstico preimplantatorio permitirá seleccionar o descartar los embriones producidos en función de la “calidad” de su patrimonio genético: “Imaginemos la deriva eugenésica”, subrayó de nuevo Bazin.

Y por qué todo esto, se preguntó el filósofo y diputado europeo François-Xavier Bellamy en un foro en Le Figaro, ¿”tras una pandemia mundial, en vísperas de una crisis económica excepcional, en una sesión extraordinaria? Ciertas urgencias delatan obsesiones ideológicas en lugar de responder a las necesidades vitales de la sociedad”.

“Nadie tiene derecho al hijo”

Como recordaba el arzobispo de París, Michel Aupetit:

“Nadie es dueño de la vida, y menos de sus hijos. La vida se transmite, no nos pertenece. Mi hijo viene de mí, pero no es “mi posesión”. No puedo reclamar un derecho al hijo como un derecho a la casa. Un niño es siempre un regalo que debe ser acogido sin transformarlo en un objeto producido por la tecnología del hombre y sometido al poder del dinero. Debemos aprender a ser hijos, es decir, a entender que nuestra vida no viene de nosotros mismos, la recibimos y debemos aprender a vivirla. Sólo así podemos ser verdaderos padres. No se puede instrumentalizar a un niño para satisfacer un deseo individual. Estoy contento con la valentía de aquellos que se oponen a la falsa evidencia de un aparente progreso que en cambio constituye una profunda regresión de nuestra humanidad. Existe un vínculo íntimo entre el delirio tecnológico que lleva a la destrucción de nuestro planeta en nombre del progreso y la locura técnica del deseo que revoluciona la antropología y la naturaleza profunda de nuestra humanidad. No me corresponde a mí convencer a todos, pero sí a mí decirlo”.

Artículo por Leone Grotti, publicado originalmente bajo el título: “Francia. Scompare il padre e la madre non sarà più “semper certa” en el sitio web Tempi. Traducido por Luis Rivera Colón.

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