Perspectiva de Género

Peligrosa ideología para las escuelas elementales de Puerto Rico

Vivian Maldonado Miranda
entrevistas@elvisitante.net

Un comité de trabajo permanente que tendrá el objetivo de “institucionalizar la perspectiva de género en todas las materias, a todos los niveles y en todos los esfuerzos y proyectos del Departamento de Educación”, forma parte del acuerdo colaborativo que firmó la agencia con la Oficina de la Procuradora de las Mujeres.

“Perspectiva de género” en las escuelas públicas.

A pesar de que el acuerdo pretende unir esfuerzos para la prevención de la violencia doméstica, el efecto de las cláusulas y condiciones es analizar los currículos “con una perspectiva de género” e integrar esta filosofía en todos los niveles de la educación.

El contrato número 2008-000075 no define lo que significa “perspectiva de género” para efectos del acuerdo. El documento fue endosado por la Secretaria Interina del DE, Yolanda Vilches Norat, el 28 de diciembre de 2007 y será efectivo hasta el 31 de diciembre de 2008.

La filosofía de la “perspectiva de género” es un movimiento iniciado por la denominada segunda generación del feminismo. El mismo establece que no se nace hombre y mujer, salvo por las diferencias genitales. Explica que la sociedad es la que construye lo que es “ser hombre” y “ser mujer”. La sociedad entonces es la que asigna los “roles” que se deben interpretar.

Como consecuencia, la estructura familiar basada en el matrimonio hombre-mujer se considera una construcción de la sociedad patriarcal, donde se encuentra la opresión sexista, según expuesto por la Profesora Iliana García Gossío en su escrito “Las mujeres y la perspectiva de Género”. Así, el matrimonio y la maternidad se ven como una imposición social.

Siguiendo esta línea de pensamiento, no existe una familia, sino “diferentes formas de familia”, que pueden constituirse por madre soltera, abuela criando nietos, dos papás, dos mamás o “un león con muchas leonas y sus bebés”, según la explicación que ofrece el libro para niños de kinder usado en Massachusetts, “Who’s in a family?”. 

Para los seguidores de esta filosofía, la verdadera igualdad de la mujer implica que se apodere de su sistema reproductivo—mediante los anticonceptivos y el aborto. Libre del “rol” de la maternidad “impuesta”, dicen que la mujer alcanza la verdadera igualdad con el género masculino. 

Además, el “género” (distinto a “sexo”) no se considera algo natural, sino algo que se puede revisar y modificar. La atracción por el sexo opuesto se ve como algo aprendido, por lo que todas las preferencias sexuales—homosexualidad, bisexualidad o heterosexualidad—se consideran una parte de la diversidad de las personas.

La Oficina de la Procuradora de las Mujeres en Puerto Rico tiene el deber de “velar porque la política pública esté guiada por una perspectiva de género”, según establecido por la misma ley que creó la OPM. (ley 20 del 11 de abril de 2001, artículo 9, sección i)

La ley tampoco definió qué significa “perspectiva de género”.

“Lo que estamos buscando es reconocer las diferencias de género, pero buscar la equidad en términos de trabajo. Que sean respetados el trabajo de papá y mamá y el trabajo doméstico sea compartido, que sean relaciones de equidad y no haya diferencias”, expresó en entrevista para El Visitante Beatriz Aybar Soltero, directora del Programa de Estudios Sociales en el DE.

Acto seguido, continuó:

“Queremos romper con lo que se conoce como la familia tradicional: papá, mamá, los nenes”.

“Queremos hablar de una familia, independientemente de quién está. La familia no la componen las personas, sino que es el respeto, el amor y la solidaridad, independientemente de quién esté en ese núcleo. Si alguien no cumple con la solidaridad, el amor y el respeto, no debe estar en la familia”.

“Lo mismo a la inversa. Si alguien cumple con la solidaridad, amor y respeto, que sea incluido en esa familia. Como por ejemplo, titi o abuela”.

“Si tengo papá que es agresor, que papá no sea parte de esa familia. Es lo que debemos promover, que [los niños] se levanten con la gente adecuada”.

EV: En otros países, cuando se habla de “diferentes formas de familia”, se presentan las parejas del mismo sexo. ¿Van a incluir este modelo en Puerto Rico?

“Si aquí hay una relación de respeto, de amor y de solidaridad para que esos niños se desarrollen y esas personas estén comprometidas con esos niños, aquí no es importante cómo se van a definir y cómo se van a estereotipar, porque eso [la familia de mamá, papá e hijos] dejó de ser así hace tiempo. Lo que queremos es definir que se entienda que una familia es amor, respeto y solidaridad. Que es una familia, indistintamente de quién es el que la componga”.

“Que [los niños] tengan una base para definir familia y puedan juzgar con sus pensamientos qué tipo de pareja quieren tener, en términos de respeto y de solidaridad y amor. Eso es una pareja”.

EV: ¿Se va a presentar el modelo de parejas del mismo sexo?

“Es que no se van a presentar modelos. Lo que se van a presentar son los valores que componen una familia, sin modelos”.

EV: ¿Se van a cambiar los libros?

“Los libros hay que revisarlos. Los que están, se pueden usar para analizarlos. Puedes trabajar con el libro de texto de diferentes formas”.

Por su parte, la directora del programa de Salud Escolar, Iris Segarra Quiñones, agregó que todos los libros de texto pasan por un proceso, ya que cada programa tiene un comité en la actualidad que evalúa los libros a usarse en los salones. “Muchos de los directores de programas se van a adiestrar sobre equidad por género. El Director del Programa es el que da el visto bueno final. Es una cadena, adiestrar personal para poder cumplir con el acuerdo colaborativo”, prosiguió Segarra Quiñones.

El acuerdo colaborativo entre la OPM y el DE en Puerto Rico establece que la Procuradora de las Mujeres proveerá los recursos económicos y humanos para “adiestrar el personal del Departamento de Educación que tiene a cargo desarrollar y revisar los currículos de todos los niveles y materias, así como el personal responsable de seleccionar los libros de texto y otros materiales educativos utilizados en el Departamento”.

La segunda cláusula del contrato continúa: “Estos adiestramientos estarán dirigidos a fomentar el análisis crítico sobre el currículo con una perspectiva de género, proveer herramientas para desarrollar currículos basados en la equidad por género, e identificar cómo se puede integrar la perspectiva de género en la educación”.

A su vez, el DE constituirá un Comité de Trabajo permanente que monitoreará la implantación del currículo con “perspectiva de género”. Estará compuesto por personal de carrera y confianza del DE, maestros, personal de la OPM y profesionales “que sean conocedores sobre el género y la educación” y “expertas o expertos en diseño de currículo con perspectiva de género”, según la cuarta cláusula del contrato.

El contrato continúa que el DE, “a través del Comité, desarrollará un Plan Estratégico de no menos de tres años ni más de cinco, para concretar las estrategias y actividades que el DE pueda integrar para institucionalizar la equidad por género y la perspectiva de género en la educación”. El Plan deberá someterse al Secretario de Educación, Rafael Aragunde, en o antes de octubre de 2008.

Por su parte, el DE “se compromete a emitir cartas circulares para implantar dicho plan” (cláusula quinta del contrato). El contrato concluye que hasta el 31 de diciembre de 2008, el acuerdo colaborativo “podrá ser renovado o enmendado durante su vigencia por periodos adicionales”. 


Algunos puntos controvertibles de la “perspectiva de género” 

El “ser hombre” y “ser mujer” no lo dicta la naturaleza, sino que la sociedad “construyó” (inventó) lo que significa “masculino” y “femenino”. Esto, usando las diferencias biológicas para perpetrar unas desigualdades sociales.

La estructura familiar del matrimonio hombre-mujer también se considera “construida” (inventada) por la sociedad.

La maternidad se considera un “rol”, impuesto por la sociedad a la mujer.

La heterosexualidad (atracción por el sexo opuesto) se considera aprendida. 


Efectos de la “perspectiva de género” a nivel mundial

Redefinición de la “familia” – no existe una familia, sino “diferentes formas de familia”, que pueden constituirse por madre soltera, abuela criando nietos, “dos papás” (pareja de dos hombres), “dos mamás” (pareja de dos mujeres) o “multiparental”—por ejemplo, un hombre con varias mujeres y sus bebés.

Apoyo al aborto como “derecho reproductivo” de la mujer.

Se igualan las “preferencias sexuales” – Se considera la homosexualidad y la bisexualidad como parte de una “diversidad” de personas.

La “identidad de género” puede ser distinta al sexo biológico (transgénero o transexual).

(Publicado en El Visitante Edición 24 • 15 al 21 de junio de 2008. En línea: http://www.elvisitante.biz/)

Continúa la amenaza ideológica en las escuelas públicas

Vivian Maldonado Miranda
entrevistas@elvisitante.biz

El Departamento de Educación (DE) ya emitió la Carta Circular para implantar la “perspectiva de género” en las escuelas.

La carta circular número 3-2008-2009, emitida por la agencia el pasado 23 de julio, declara la “Política pública sobre la incorporación de la perspectiva de género en la educación puertorriqueña”.

La circular surge luego del contrato número 2008-00075 que se firmó el 28 de diciembre de 2007 entre el DE y la Oficina de la Procuradora de las Mujeres, para institucionalizar la “perspectiva de género” en todos los niveles y programas del Departamento de Educación. El contrato no define qué significa “perspectiva de género”.

Los defensores de esta filosofía a nivel mundial visualizan el “ser hombre” y el “ser mujer” como una “construcción” de la sociedad, o sea, la sociedad lo inventó. La familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer también se considera “construida” (inventada) por la sociedad, donde alegan que se “aprende” el “heterosexismo”.

Así, cualquier convivencia es sólo una “forma de familia” diferente, ya sea entre dos hombres, dos mujeres o polígama. En esa línea, la “orientación sexual” (homosexual, bisexual o heterosexual) es sólo parte de la “diversidad de las personas”. (Ver El Visitante, 15 de junio de 2008: “Peligrosa ideología para las escuelas elementales de Puerto Rico”).

La inclusión de la “perspectiva de género” en los currículos del Departamento de Educación nace a raíz de la participación de la antigua Procuradora de las Mujeres, María Dolores Fernós, durante las vistas públicas del entonces Proyecto de la Cámara 782, convertido en la ley 108 del 2006 con la firma del gobernador Aníbal Acevedo Vilá.

El proyecto de ley inicial propuso establecer en las escuelas un currículo de enseñanza sobre la violencia doméstica y que como parte del mismo se requiriera la participación de los padres.

Durante su ponencia, la Procuradora de las Mujeres recomendó eliminar el requisito de la participación de los padres, según se desprende del informe rendido por la Cámara el 10 de octubre de 2005 y firmado por la representante Albita Rivera. Además, solicitó que el currículo para las escuelas contemplara la violencia doméstica desde una “perspectiva de género”. El informe que desembocó en incluir estas enmiendas a la ley no definió qué significa “perspectiva de género”. Tampoco lo definió la ley.

La carta circular que declaró la “Política Pública sobre la Incorporación de la Perspectiva de Género en la Educación Pública Puertorriqueña”, proclamó que el Departamento de Educación “no discrimina, invisibiliza o excluye por razones de raza, color, sexo, género, nacimiento”, entre otras categorías.

Amplía que la diferencia entre “sexo” y “género” es que el “sexo” se refiere al concepto biológico [hombre-mujer], mientras que el “género” “es un concepto social que define las identidades adquiridas, aprendidas o asumidas”.

La circular destaca que la “perspectiva de género” como herramienta en la educación buscará “despojar los estereotipos”, fomentar el “respeto por la diversidad humana” y expandir la noción de los derechos ciudadanos hacia los derechos de, además de las mujeres, personas de raza negra y personas con impedimentos, “otros grupos invisibilizados o excluidos”.

La circular no define cuáles son esos otros “grupos invisibilizados o excluidos” y si éstos incluyen a las llamadas “minorías sexuales” (homosexuales, bisexuales, transexuales, transgéneros).

Al respecto, menciona entre los esfuerzos que realizará el Departamento de Educación para implantar, “desde este momento”, un plan de acción para incluir la perspectiva de género en la escuela pública puertorriqueña, la inclusión de las mujeres y “otros grupos excluidos” en los contenidos curriculares.

Alarman planes para la clase de salud

El Departamento de Educación ha estado considerando para su nueva carta circular de educación sexual en las escuelas públicas incluir el uso de condones y otros métodos anticonceptivos desde cuarto grado de escuela elemental, o sea, niños desde los nueve años, según denunciaron fuentes de El Visitante que pidieron no ser identificadas.

Las fuentes indicaron que los borradores de la nueva política están sopesando integrar la educación sexual desde kinder a tercero en todas las clases, pero siendo el mayor enfoque de cuarto grado en adelante.

A partir de ahí, el currículo tendría varios puntos principales: promover la “posposición” de la actividad sexual—evitando así usar el término “abstinencia”—, abordar el uso de anticonceptivos, hacer que el estudiante se haga “responsable” de sus decisiones, que esté dispuesto a usar métodos anticonceptivos y la inclusión de la filosofía del género. 

Posterior a la carta, se emitirán unos currículos que refuercen los puntos esbozados en el documento. Los maestros decidirían qué elementos del currículo ofrecerán, acorde con las “necesidades” de los estudiantes de su escuela.

Las fuentes cuestionaron que se esté abordando el uso de condones y métodos anticonceptivos en niños y niñas que no tienen capacidad legal para consentir una relación sexual y que, de estar activos, pueda responder a un caso de abuso sexual o exposición a material pornográfico. 

En esa línea, señalaron que los embarazos en niñas de 10 años de edad en Puerto Rico han respondido en su mayoría a violaciones e, incluso, casos de incesto, por lo que hacer que estén dispuestas a usar pastillas anticonceptivas o condones no sería una respuesta lógica. 

Además, lamentaron que se esté dando más peso a los sexólogos que a los pedagogos a la hora de diseñar las estrategias para los estudiantes.

La nueva política derogaría la Carta Circular Número 3-2004-2005, sobre la Política Pública de Educación en Salud Sexual en las Escuelas Públicas del Departamento de Educación, emitida por el entonces Secretario César Rey, el 12 de agosto de 2004.

El documento vigente también incluye la integración de la educación sexual en las diferentes materias desde kinder a tercero, así como la inclusión del concepto del género, el respeto por la “diversidad sexual”, la “orientación sexual”—homosexual, bisexual o heterosexual—y los “estilos de vida sexual”. (Ver El Visitante, 17 de febrero de 2008, “Vulnerables las escuelas públicas puertorriqueñas”).

Al cierre de esta edición, el Secretario de Educación, Rafael Aragunde, no había firmado la nueva carta circular sobre la educación sexual.

*Para acceder los reportajes publicados en ediciones anteriores de El Visitante, visite www.elvisitante.net y seleccione el enlace de “Archivo”.

(Publicado en El Visitante Edición 34 • 24 al 30 de agosto de 2008. En línea: http://www.elvisitante.biz/)

Profesionales alertan peligros en la decisión del Departamento de Educación

Vivian Maldonado Miranda
entrevistas@elvisitante.net

Luego que el Departamento de Educación de Puerto Rico emitió la Carta Circular número 3-2008-2009 para implantar la “perspectiva de género” en los currículos, diversos profesionales catalogaron como “peligrosa” la integración de esta filosofía en las escuelas elementales del país.

La razón es que la ideología de la “perspectiva de género” visualiza el “ser hombre” y el “ser mujer” como una “construcción” de la sociedad, o sea, la sociedad lo inventó. La familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer también se considera inventada por la sociedad. Además, alega que la atracción por el sexo opuesto es algo aprendido.

Así, cualquier convivencia es sólo una “forma de familia” diferente, ya sea entre dos hombres, dos mujeres o polígama. En esa línea, la “orientación sexual”—homosexual, bisexual o heterosexual—es sólo parte de la “diversidad de las personas”. (Ver El Visitante, 15 de junio de 2008: “Peligrosa ideología para las escuelas elementales de Puerto Rico”).

“Esto es una agenda bien planificada para promover unos estilos de vida y que se ha vendido como si fuera prevención de violencia doméstica.”, opinó la psiquiatra de niños y adolescentes, doctora Annette Pagán.

“El sexo sí tiene una base biológica, que no se desprende de que te hayan criado como hombre o como mujer. El sexo lo determina el cerebro. Hay unos niveles neuroquímicos que no dependen de la crianza. Incluso, hay estudios de pacientes que nacen con genitalia ambigua [varoncitos con genitales que parecen femeninos o viceversa]. Muchos de estos pacientes a quienes se les asignó arbitriariamente un sexo diferente al genético y se les crió como del sexo opuesto, años después se han llegado a sentir como lo que son genéticamente (un hombre o una mujer), aunque se les haya criado distinto”, explicó la médico psiquiatra.

“Obviamente, creces dentro de una familia y te enseñan unos roles, pero en la naturaleza todo tiene un orden. Los hombres tienen unas características biológicas y las mujeres otras. Desde el punto de vista emocional, todos los estudios te dicen que los niños más estables viven en familias con una figura masculina [papá] y una femenina [mamá]”, amplió.

La psiquiatra de niños y adolescentes objetó que el Departamento de Educación pretenda eliminar el modelo de mamá, papá e hijos, para enseñar a los niños que familia es “solidaridad, amor y respeto, no importa quién la componga”. Al respecto, detalló que los niños son bien concretos en su pensamiento, por lo que necesitan modelaje para copiar las conductas y desarrollar su identidad como ser humano.

En esa línea, el psicólogo de clínico Daniel Aguilar destacó que si se enseña a los niños que familia es sólo “solidaridad” y mami y papi se divorciaron, “entonces ya no tengo familia, porque no hay solidaridad”.

“Esta definición [solidaridad-amor-respeto] es muy ambigua, incluso legitima y avala una mentalidad divorcista y de inestabilidad”, opinó el doctor Aguilar. Esto, debido a que bajo esa ideología, ya la familia no se formaría por los lazos sanguíneos entre sus miembros o lazos jurídicos como el matrimonio o la adopción, sino por la conducta que se manifieste en un momento dado. 

El doctor Aguilar amplió que el efecto a largo plazo de este tipo de educación se verá cuando la generación de niños que hoy tienen 5 años, llegue a los 20 años de edad.

“Todo va a dar lo mismo, todo es igual a nivel moral y conductual. Si dos hermanos dicen que sienten solidaridad, amor y respeto el uno por el otro y se quieren casar entre ellos, ¿por qué no dejar entonces que esos dos hermanos se casen entre sí? Si un hombre de 50 años es muy solidario, amoroso y respetuoso con una niña de 12, ¿por qué él no puede ser la pareja de ella? Si yo soy muy solidario con mi mascota y nos tenemos amor y respeto, ¿por qué no me puedo casar con mi perrito? Desde mi punto de vista, esto es indoctrinar a los niños hacia un relativismo legal, que abre las puertas al incesto, la zoofilia y la pedofilia”, continuó el psicólogo clínico, quien fue profesor de psicología social en la Pontificia Universidad Católica y tiene 14 años de experiencia en la práctica privada.

Por su parte, la educadora en familia Zoraida Sánchez reiteró la importancia de que el niño conozca, desde etapas tempranas, lo que es un niño y lo que es una niña.

“Es importante que el niño tenga claro lo que es como varón o como niña, las características de cada uno, porque eso es parte de adquirir un autoconcepto correcto y de la formación de la autoestima.”, explicó.

Sánchez destacó que la enseñanza desde grados elementales con el modelo de mamá, papá e hijos educa a los niños con ejemplos concretos de compromiso, amor y respeto mutuo, así como en la paternidad y la maternidad responsable.

“Los niños aprenden con el ejemplo. Ellos deben ver lo que es una maternidad y una paternidad responsable dentro de lo que corresponde a cada uno como varón-papá y mujer-mamá y lo que debe ser la relación matrimonial de mamá y papá. La escuela lo que hace es apoyar la educación en el hogar. Como tenemos tantas familias disfuncionales, el rol educativo escolar es sumamente importante para suplir aquello que no tienen en el hogar”, agregó.

“Hay una problemática social bien grande en reconocer la importancia de ambas figuras, paterna y materna, y la influencia de la relación entre mamá y papá en la estabilidad emocional de los niños. La sociedad necesita reconocer que mamá y papá son insustituibles, varón y mujer, madre y padre, femenino y masculino, ambos sexos diferentes y complementarios entre sí”, continuó.

Ante la pregunta sobre qué hacer con las “realidades” que los niños viven hoy día, concluyó: “Si un niño vive en un hogar donde se vende droga, yo no le voy a enseñar que la droga es correcta porque sea una realidad. No porque se esté dando un fenómeno en la sociedad, lo vamos a enseñar a los niños como saludable. Nosotros tenemos que enseñar lo que es correcto”.

Marcha contra la implantación de la perspectiva de género en las escuelas

La Coalición Ciudadana en Defensa de la Familia (CCEDFA) convocó a una manifestación en contra de la implantación de la perspectiva de género en las escuelas, según informó el comunicado de la organización. La actividad será el lunes, 27 de octubre, a las 10:30 am, frente al edificio del Departamento de Educación en Hato Rey.

(Publicado en El Visitante Edición 42 • 19 al 25 de octubre de 2008. En línea: http://www.elvisitante.biz/)

Habla el Vaticano sobre la ideología de género

Dentro de un proceso que podría denominarse, de gradual desestructuración cultural y humana de la institución matrimonial, no debe ser minusvalorada la difusión de cierta ideología de «gender». Ser hombre o mujer no estaría determinado fundamentalmente por el sexo, sino por la cultura. Con ello se atacan las mismas bases de la familia y de las relaciones inter-personales. Es preciso hacer algunas consideraciones al respecto, debido a la importancia de tal ideología en la cultura contemporánea, y su influjo en el fenómeno de las uniones de hecho.

En la dinámica integrativa de la personalidad humana un factor muy importante es el de la identidad. La persona adquiere progresivamente durante la infancia y la adolescencia conciencia de ser «sí mismo», adquiere conciencia de su identidad. Esta conciencia de la propia identidad se integra en un proceso de reconocimiento del propio ser y, consiguientemente, de la dimensión sexual del propio ser. Es por tanto conciencia de identidad y diferencia.

Los expertos suelen distinguir entre identidad sexual (es decir, conciencia de identidad psico-biológica del propio sexo, y de diferencia respecto al otro sexo) e identidad genérica (es decir, conciencia de identidad psico-social y cultural del papel que las personas de un determinado sexo desempeñan en la sociedad). En un correcto y armónico proceso de integración, la identidad sexual y genérica se complementan, puesto que las personas viven en sociedad de acuerdo con los aspectos culturales correspondientes a su propio sexo. La categoría de identidad genérica sexual («gender») es, por tanto, de orden psico-social y cultural. Es correspondiente y armónica con la identidad sexual, de orden psico-biológico, cuando la integración de la personalidad se realiza como reconocimiento de la plenitud de la verdad interior de la persona, unidad de alma y cuerpo. 

Ahora bien, a partir de la década 1960-1970, ciertas teorías (que hoy suelen ser calificadas por los expertos como «construccionistas»), sostienen no sólo que la identidad genérica sexual («gender») sea el producto de una interacción entre la comunidad y el individuo, sino incluso que dicha identidad genérica sería independiente de la identidad sexual personal, es decir, que los géneros masculino y femenino de la sociedad serían el producto exclusivo de factores sociales, sin relación con verdad ninguna de la dimensión sexual de la persona. De este modo, cualquier actitud sexual resultaría justificable, incluida la homosexualidad, y es la sociedad la que debería cambiar para incluir, junto al masculino y el femenino, otros géneros, en el modo de configurar la vida social.

La ideología de «gender» ha encontrado en la antropología individualista del neo-liberalismo radical un ambiente favorable. La reivindicación de un estatuto similar, tanto para el matrimonio como para las uniones de hecho (incluso homosexuales) suele hoy día tratar de justificarse en base a categorías y términos procedentes de la ideología de «gender». Así existe una cierta tendencia a designar como «familia» todo tipo de uniones consensuales, ignorando de este modo la natural inclinación de la libertad humana a la donación recíproca, y sus características esenciales, que son la base de ese bien común de la humanidad que es la institución matrimonial. 

(Familia, matrimonio y “uniones de hecho”, Ciudad del Vaticano, 26 de julio de 2000. Extracto).

De la carta de los derechos de la familia: Derechos de los padres en la educación 

Artículo 5. Por el hecho de haber dado la vida a sus hijos, los padres tienen el derecho originario, primero e inalienable de educarlos; por esta razón ellos deben ser reconocidos como los primeros y principales educadores de sus hijos.

a) Los padres tienen el derecho de educar a sus hijos conforme a sus convicciones morales y religiosas, teniendo presentes las tradiciones culturales de la familia que favorecen el bien y la dignidad del hijo; ellos deben recibir también de la sociedad la ayuda y asistencia necesarias para realizar de modo adecuado su función educadora.

b) Los padres tienen el derecho de elegir libremente las escuelas u otros medios necesarios para educar a sus hijos según sus conciencias. Las autoridades públicas deben asegurar que las subvenciones estatales se repartan de tal manera que los padres sean verdaderamente libres para ejercer su derecho, sin tener que soportar cargas injustas. Los padres no deben soportar, directa o indirectamente, aquellas cargas suplementarias que impiden o limitan injustamente el ejercicio de esta libertad.

c) Los padres tienen el derecho de obtener que sus hijos no sean obligados a seguir cursos que no están de acuerdo con sus convicciones morales y religiosas. En particular, la educación sexual -que es un derecho básico de los padres- debe ser impartida bajo su atenta guía, tanto en casa como en los centros educativos elegidos y controlados por ellos.

d) Los derechos de los padres son violados cuando el Estado impone un sistema obligatorio de educación del que se excluye toda formación religiosa.

e) El derecho primario de los padres a educar a sus hijos debe ser tenido en cuenta en todas las formas de colaboración entre padres, maestros y autoridades escolares, y particularmente en las formas de participación encaminadas a dar a los ciudadanos una voz en el funcionamiento de las escuelas, y en la formulación y aplicación de la política educativa.

f) La familia tiene el derecho de esperar que los medios de comunicación social sean instrumentos positivos para la construcción de la sociedad y que fortalezcan los valores fundamentales de la familia. Al mismo tiempo ésta tiene derecho a ser protegida adecuadamente, en particular respecto a sus miembros más jóvenes, contra los efectos negativos y los abusos de los medios de comunicación.

(Vaticano, 22 de octubre de 1983, en aceprensa.com)

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