Arzobispo Cordileone denuncia procedimientos transgénero para niños: ‘Es terrible’

‘Me deja perplejo; no sé cómo alguien puede pensar que algo tan obvio como ‘un niño es un niño y tiene que crecer hasta convertirse en un hombre’, … puede ser una pregunta’.

Artículo por Raymond Wolfe (LifeSiteNews). Traducido por Luis Rivera Colón.
El arzobispo de San Francisco, Salvatore Cordileone, criticó los bloqueadores de pubertad y otros procedimientos transgénero para niños, calificando estas prácticas experimentales como “terrible” y una afrenta al “orden creado”.
“Hay muchas pruebas científicas del daño que esto causa a los niños, dándoles bloqueadores de pubertad, y no sólo en términos de su desarrollo sexual, sino también en otros aspectos de la salud física”, dijo el arzobispo en una entrevista con el Daily Caller.
“Es terrible”, dijo. “Pero el otro lado ha capturado la narrativa y mucha gente ha sido engañada para pensar de esta manera. Me deja perplejo; no sé cómo alguien puede pensar que algo que es tan obvio como ‘un niño es un niño y tiene que crecer hasta convertirse en un hombre’, … puede ser una pregunta”.
El Arzobispo identificó el transgenerismo como una consecuencia de un rechazo más amplio de la complementariedad sexual entre hombres y mujeres. “Creo que es el siguiente paso de alejarse cada vez más del orden original creado de ‘varón y hembra los creó'”, dijo. “Dios creó a la raza humana hombre y mujer con la complementariedad sexual, y mientras más negamos eso y nos alejamos de ello, más se aleja”.
El arzobispo también reveló al Daily Caller que los obispos están trabajando actualmente para “dar algunas orientaciones” sobre la tendencia “muy alarmante” de los procedimientos transgénero para los menores. “Es un debate que está surgiendo entre los obispos y estamos tratando de lidiar con esto y dar alguna orientación a nuestra gente”, dijo.
La Conferencia de Obispos Católicos de EE.UU. (USCCB) condenó previamente las prácticas de “cambio de sexo” de niños en una carta abierta con otros líderes religiosos hace tres años. ”Los niños se ven especialmente perjudicados cuando se les dice que pueden “cambiar” su sexo o, además, se les administran hormonas que afectarán su desarrollo y posiblemente les harán infértiles cuando sean adultos”, dijeron los obispos.
“Los padres merecen una mejor orientación sobre estas importantes decisiones, e instamos a nuestras instituciones médicas a que respeten el principio médico básico de ‘primero, no hacer daño'”, añadía la carta, declarando que “la diferencia sexual no es un accidente ni un defecto”. El Vaticano ha desestimado igualmente los intentos de confundir el sexo biológico por no basarse en “nada más que un concepto confuso de la libertad”, en lugar de “las verdades de la existencia”.
Los nuevos comentarios del arzobispo Cordileone se producen en medio de un replanteamiento internacional de los efectos de la transexualidad en los niños, ya que el Reino Unido, Suecia, Finlandia y varios estados de EE.UU. han tomado medidas para suprimir los medicamentos y las cirugías perjudiciales para los transexuales en los últimos meses.
El otoño pasado, el Tribunal Superior del Reino Unido dictaminó que los menores de 16 años no pueden dar su consentimiento para recibir bloqueadores de la pubertad, el primer paso de la llamada “transición médica” para los niños con confusión de género. El tribunal citó las “consecuencias físicas desconocidas” de los fármacos y describió los bloqueadores de la pubertad como un “camino” hacia la esterilidad y una “intervención médica mucho mayor.”
“La sentencia del Reino Unido, desde el punto de vista de la endocrinología, es que estas intervenciones son experimentales, que los jóvenes no pueden entender las implicaciones de iniciar los bloqueadores de pubertad, las hormonas de sexo cruzado y las cirugías, y eso tiene sentido en base a nuestra comprensión del desarrollo del cerebro”, dijo el mes pasado a Medscape el doctor Will Malone, endocrinólogo y miembro fundador de la Sociedad para la Medicina de Género Basada en la Evidencia.
“Si se empiezan a utilizar bloqueadores de pubertad [en la pubertad temprana], y luego se pone a estos niños directamente en hormonas de sexo cruzado, es casi seguro que serán infértiles, así como muchos otros cambios irreversibles”, dijo, haciéndose eco de otros expertos.
De hecho, aunque hasta el 97.8% de los niños y el 88% de las niñas llegan a aceptar su sexo de forma natural al llegar a la edad adulta, según la Asociación Americana de Psicología, los niños con confusión de género a los que se les administran bloqueadores de pubertad casi siempre pasan a tomar hormonas para el sexo opuesto, lo que a menudo les esteriliza de por vida. Ambos tipos de fármacos están relacionados con efectos secundarios mortales y ninguno ha sido aprobado por la FDA para la disforia de género ni evaluado en estudios a largo plazo con menores con disforia de género.
El uso de hormonas de sexo cruzado conduce a la gonadectomía -extracción de órganos sexuales frecuentemente lamentada– en la gran mayoría de las personas remitidas a los centros de identidad de género, según un estudio de 2018.
Este artículo se publicó originalmente en LifeSiteNews bajo el título “Abp. Cordileone denounces puberty blockers, transgender procedures for kids: ‘It’s terrible’“. Se reimprime bajo licencia Creative Commons. Traducido por Luis Rivera Colón.




