“Le puse la vacuna del VPH a mi hija y…”

Otro de los caballitos de batalla de los promotores de la vacuna contra el VPH es la generalización. Les encanta, por ejemplo, decirte lo siguiente: “Le puse la vacuna del VPH a mi hija (o hijo) y no le pasó nada. Por lo tanto, es segura.”

La realidad, sin embargo, es distinta. Cada ser humano tiene una composición genética, hábitos, y condición de salud particulares, por lo que no necesariamente todos reaccionan de la misma manera o presentan los mismos eventos adversos severos después de la vacuna contra el VPH (Gardasil) y otros tratamientos. Algunos no sufren reacciones severas, otros las sufren de forma inmediata o a corto plazo, y otros, después de la segunda o tercera dosis de la vacuna, y/o a largo plazo.

En su Folleto de Información sobre Gardasil 9, Merck (fabricante de la vacuna) reconoce las complicaciones asociadas con la vacuna contra el VPH [1]. También acepta que dicha vacuna “no ha sido evaluada en términos de su potencial para causar carcinogenicidad, genotoxicidad o deterioro de la fertilidad masculina” (pág. 12). Se han reportado, además, casos de adolescentes con insuficiencia ovárica primaria (POF) o menopausia prematura luego de vacunarse contra el VPH [2]. Estos trágicos desenlaces solo pueden irse detectando a mediano o largo plazo.

Por otro lado, según el CDC (Centers for Disease Control and Prevention, marzo 2017), no deben vacunarse nuevamente aquellas personas que hayan sufrido reacciones alérgicas severas a alguna dosis previa de la vacuna (Gardasil o Gardasil 9). También recomienda que no se vacune a las personas que tengan una alergia severa a cualquiera de los componentes de la vacuna del VPH, incluyendo la levadura. [Según el Folleto de Información de la vacuna (pág. 11), los componentes de Gardasil 9 son: aluminio (AAHS), cloruro de sodio, L-histidina, polisorbato 80, borato de sodio, levadura, y agua, además de la proteína L1 de los tipos 6, 11, 16, 18, 31, 33, 45, 52, y 58 del VPH. La formulación anterior de la vacuna, Gardasil, tiene los mismos componentes, con la excepción de los últimos cinco tipos de la proteína]. Tampoco recomienda que se administre la vacuna a embarazadas. El CDC también presenta advertencias si la persona “está moderada o gravemente enferma.”

Por lo tanto, que a su hija (o hijo) no le haya pasado algo no prueba que la vacuna sea segura para todos, tanto a corto como a largo plazo. Los datos de VAERS (Vaccine Adverse Event Reporting System), VigiBase (sistema de la Organización Mundial de la Salud que registra los informes de 124 países de su Programa Internacional de Farmacovigilancia), los testimonios de las víctimas (disponibles en YouTube, las redes sociales, reportajes periodísticos, entre otros) y los estudios científicos relacionados manifiestan las reacciones adversas que muchos han sufrido luego de vacunarse contra el VPH. También hay cuestionamientos sobre la eficacia de la vacuna.

Por otra parte, además de por su dudosa seguridad y eficacia, la vacunación contra el VPH no debe ser obligatoria por razones filosóficas. No hay razón superior alguna que justifique tal intervención gubernamental en las libertades ciudadanas y los derechos parentales cuando se trata de un virus que no se contrae casualmente y que se cura espontáneamente en la abrumadora mayoría de los casos. Condicionar la educación de nuestros adolescentes a que se sometan a esa vacuna es una intervención indebida del estado en nuestros derechos personales básicos.

¡No a la vacuna contra el VPH obligatoria!

Notas

[1]. “Las siguientes experiencias adversas han sido reportadas espontáneamente durante el uso de GARDASIL después de su aprobación, y también pueden verse en la experiencia post-mercadeo con GARDASIL 9:
Trastornos de la sangre y del sistema linfático: Anemia hemolítica autoinmune, púrpura trombocitopénica idiopática, linfadenopatía.
Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos: Embolia pulmonar.
Trastornos gastrointestinales: Náuseas, pancreatitis, vómitos.
Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración: Astenia, escalofríos, muerte, fatiga, malestar.
Trastornos del sistema inmunológico: Enfermedades autoinmunes, reacciones de hipersensibilidad incluyendo reacciones anafilácticas / anafilactoides, broncoespasmo y urticaria. Trastornos musculoesqueléticos y del tejido conectivo: Artralgia, mialgia.
Trastornos del sistema nervioso: Encefalomielitis aguda diseminada, mareos, síndrome de Guillain-Barré, cefalea, enfermedad de las neuronas motoras, parálisis, convulsiones, síncope (incluyendo síncope asociado con movimientos tónico-clónicos y otras eventos de tipo convulsivo) que a veces resultan en caída con lesión, mielitis transversa.
Infecciones e infestaciones: Celulitis.
Trastornos vasculares: Trombosis venosa profunda.”
(Merck, Folleto de Información sobre Gardasil 9, 2016, págs. 9-10)

[2]. Ver, por ejemplo: Colafrancesco, S., Perricone, C., Tomljenovic, L., & Shoenfeld, Y. (2013). Human papilloma virus vaccine and primary ovarian failure: Another facet of the autoimmune/inflammatory syndrome induced by adjuvants. American Journal of Reproductive Immunology, 70(4), 309–316; Little, D. T., & Ward, H. R. G. (2014). Adolescent premature ovarian insufficiency following human papillomavirus vaccination: A case series seen in general practice. Journal of Investigative Medicine High Impact Case Reports, 2(4), 1-12.

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